“Tal y como están las cosas, la gente necesita reír”

Juan Carlos Navarro de Calín | Autor de sainetes

Juan Carlos Navarro y Francisco Pérez.
Juan Carlos Navarro y Francisco Pérez. / 5
Andrés Cárdenas.

09 de marzo 2026 - 03:00

Juan Carlos Navarro de Calín (Madrid, 1960) reside en Granada desde hace 25 años. Es doctor en Derecho y abogado en ejercicio hasta su retiro en 2025. En la actualidad, centra su empeño en actividades culturales en la ciudad. Junto a Paco Pérez ha escrito diez sainetes. Está convencido de que el sainete ya no volverá a ser lo que era, pero cree que es un género literario que hace mucha falta en la sociedad de hoy día.

Pregunta.–Habrá mucha gente joven, y no tan joven, que no sabe lo que es un sainete. Explíqueselo.

Respuesta.–Sencillamente es una obra cómica de teatro breve costumbrista y de carácter muy popular. Sustituyó al entremés, que se representaba en España en el siglo XVI.

P.–¿Cuál ha sido su evolución?

R.–Fue un género literario muy popular, hasta los años 30 del siglo pasado. Apareció con unas características, como por ejemplo que las piezas debían de ser de poca extensión, con mezcla de humor y de moralidad y en el que se podía introducir el canto y el baile. Sus argumentos dieron lugar a la zarzuela y sentó las bases de la comedia, tal y como hoy se conoce.

P.–¿Cuándo dejaron de representarse en España?

R.–La gravísima situación de conflicto que alcanzó la Guerra Civil española, supuso un antes y un después, pero es cierto que aquella su popularidad, disminuyó progresivamente desde finales del s. XIX, hasta su completa desaparición en la década de los años 30 del siglo pasado, precisamente cuando apareció la zarzuela y el melodrama.

P.–Y hay un grupo en Granada que está dispuesto recuperarlo.

R.–Tanto como recuperarlo no sé. Lo que sí es cierto es que en Granada hay diversos grupos de teatro que, entre su repertorio, programan anualmente alguno de los sainetes más conocidos. Esto incluye a la Asociación Cultural Club de Lecturas Teatralizadas, aunque esta Asociación programa e interpreta exclusivamente, sainetes de producción propia y eminentemente granadinos.

P.–¿Usted ve necesaria la recuperación del sainete? Por lo menos para que se ría más la gente.

R.–No sé si soy la persona adecuada para establecer aquello que pueda ser o no necesario recuperar. Nuestra meta, tan sólo es disfrutar y hacer disfrutar, sin más pretensiones. Y sí, con los sainetes la gente se ríe, que es de lo que se trata. Tal y como están las cosas, la gente necesita reír.

P.–¿Cree que algún día el sainete volverá a ser lo que era?

R.–Eso es altamente improbable.

P.–Lo digo porque ahora se lleva lo corto y que haga reír.

R.–Pero para eso ya están las nuevas tecnologías que se encargan de difundir videos de risa, memes y esas cosas chabacanas. El sainete es algo más serio.

P.–Cuáles han sido a su parecer los mejores sainetistas de la historia.

R.–No sería justo para ningún esforzado autor, que un profano como yo realizase una lista excluyente. Pero permítame aquí recordar a José María Martín López, conocido bajo el pseudónimo de José María Granada, reconocido comediógrafo granadino, que alcanzó grandes éxitos con sus sainetes y posteriores comedias, en las tablas de las grandes capitales, allá por los años 20 y 30 del siglo pasado, que publicó su último sainete, de argumento costumbrista granadino y albaicinero, titulado La Guapa, que se publicó en 1931. Este autor, que abandonó el sacerdocio para escribir teatro, está injustamente olvidado. Y en Granada, ciudad donde nació, prácticamente nadie sabe quién fue.

P.–La Wikipedia dice que el gaditano Luis Moncín y los madrileños Arniches y Ramón de la Cruz también fueron importantes.

R.–Pues si lo dice la Wikipedia, yo no soy nadie para desmentirlo. Esos autores son indispensables en el sainete.

P.–¿Qué importancia tuvieron los hermanos Álvarez Quintero en este género?

R.–Sin el menor género de duda, son los autores más conocidos y reconocidos de este género literario, aunque dominaron otros también. Particularmente a nuestra asociación nos han servido de referencia, modelo e inspiración.

P.–¿El sainete es sólo español o hay otros países en los que también se representan?

R.–Al igual que la zarzuela, a la que sirve de argumento en ocasiones, es un género puramente popular y español. Aunque estaba también el sainete criollo que se reflejaba con humor las costumbres de la vida en el campo en Argentina y Uruguay. Pero no era como el sainete español.

P.–¿Usted ha compuesto sainetes?

R.–Junto con mi compañero y a pesar de ello muy amigo, Paco Pérez, hemos escrito y registrado hasta el momento diez sainetes costumbristas granadinos, de los que tres ya han sido representados, con notable éxito de público, perdón por la inmodestia. Amenazamos con más.

P.–Usted también es miembro de la Asociación de Lecturas Teatralizadas. ¿Esa práctica de leer teatro tiene su público?

R.–Tengo ese inestimable honor, sí. Al menos, hasta el momento, acuden temerariamente a las funciones que se programan y por la sonoridad de sus risas, me atrevería a decir que el público asistente, se lo pasa estupendamente

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