Benedicto Martínez, ganador del Premio Internacional de Relatos sobre Olivar: "Participar es muy emocionante porque te pones a prueba"
'El misterio de la aceituna del hueso de oro' se alza con el primer premio del certamen de Másquecuentos, con un total de 426 obras presentadas
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El VIII Premio Internacional de Relatos sobre Olivar, Aceite de Oliva y Oleoturismo ya tiene ganadores y vuelve a confirmar la dimensión global de un certamen único en el mundo por su temática. Convocado por Ferias Jaén y organizado por la Asociación Cultural Másquecuentos (MQC), el concurso ha recibido en esta edición 426 relatos procedentes de 21 países y 41 provincias españolas, consolidándose como un referente literario vinculado a la cultura del olivar.
Entre todas las obras presentadas, el jurado ha otorgado el primer premio en la categoría de relato corto a 'El misterio de la aceituna del hueso de oro', del gaditano Benedicto Martínez (Los Barrios), un reconocimiento que además le ha valido el Premio RTVA al mejor autor andaluz. Su texto se ha impuesto en una edición especialmente competitiva, en la que han convivido miradas muy diversas sobre el aceite de oliva, el territorio y la memoria.
El palmarés lo completan nombres como Joaquín Ortiz (Los Santos de Maimona), ganador en la modalidad de microrrelato con A la izquierda del esternón; María José Peñalva (Arnedo), segundo premio de relato corto por Oro que no ciega; y Esperanza Ruiz (Elche), reconocida en microrrelato por Receta para la nostalgia. A ellos se suma el andorrano Albert Ginestà, premiado por Raíces de memoria como mejor relato con potencial cinematográfico, y la madrileña María Requena, que ha recibido el galardón a la mejor imagen.
¿Qué aspecto diría que es lo que ha hecho especial a su obra para convencer al jurado? ¿Qué es lo que resaltaría?
Me parece que ha sido la diferencia. Es decir, yo lo que tenía claro es que no quería escribir un relato estándar sobre un tema como este. A mí me parecía que el subconsciente colectivo, todo el mundo, tenemos la tradición, la cultura ancestral del olivo, milenario, con todo un punto de vista así como muy entrañable, y yo opté por algo bastante distinto. Me parecía que iba a haber una avalancha de relatos de ese tipo y quería tirar por otro sitio así que hice un enfoque más dinámico, más ágil. Al final es un género policiaco, que parece que no tenía mucho que ver con el tema en sí, pero a lo mejor ha sido la diferencia, la diversidad, lo que ha gustado, es posible.
Entonces, ¿cómo nace la idea de este relato? ¿Cómo ha afrontado el proceso creativo?
En este y en casi todos, lo que suele ocurrir es que me paso mucho tiempo pensando. El proceso creativo empieza mucho antes de comenzar a aporrear las teclas del ordenador. De hecho, piensas continuamente cómo hacer una estructura, hacia dónde quieres llevar el relato, cómo lo quieres contar, darle ese tono y luego ya vienen los detalles. Que nos pasa muchísimo, sobre todo a los escritores aficionados, en lo que vas cogiendo tablas, que te pones a escribir como un loco y cuando llegas a un callejón sin salida, entonces vienen los problemas.
En este caso, también lo que hice fue estar bastante tiempo dedicándole a crear un arco argumental, a ver un poquito qué es lo que quería contar y nació así. Luego, con la aprobación de mi mujer, que es mi conejillo de indias, como siempre, le doy a leer los textos y cuando ella me da la aprobación, pues ya adelante.
¿Y cuál es la sinopsis detrás de la historia ganadora del certamen?
La trama gira en torno a un detective así como muy cínico, muy poco idealista, que se encuentra con un caso en el que va a tener que lidiar con grandes cuestiones, pero para él, como es un poco descerebrado e inconsciente, pues se lo toma como algo muy rutinario y banal. El punto de partida es que aparece una aceituna con el hueso de oro dentro de un cadáver y el detective tendrá que recorrer distintos puntos del Mediterráneo en busca de pistas. Todo ello con el hilo conductor del aceite de oliva, que es un poco lo que yo quería que le diera consistencia a todo el relato. Al final pues se crea un arco argumental en el que al final el detective descubre que su viaje no solo ha sido físico, sino que también ha sido interior, que ha avanzado en su vida y verá el mundo con otros ojos.
¿Qué sintió al saber que su relato había sido escogido como ganador entre más de 400 obras?
Estoy agradecidísimo a Másquecuentos, al jurado, a Canal Sur y a los medios como vosotros que dais cobertura. La alegría fue enorme. Saber que había tantísimas propuestas desde tantas partes del mundo y pensar que la mía había sido la que más ha gustado, pues es un orgullo tremendo.
¿Qué papel cree que juega este tipo de certámenes en la difusión de la cultura y, al mismo tiempo, en la difusión de la cultura del aceite?
Hombre, importantísimo. De hecho, yo empecé a escribir hace unos cuantos años, pero me estoy centrando mucho más en el tema de los concursos desde hace un par de años o así. Al final es muy emocionante porque te pones a prueba en tiempos reales. No tiene nada que ver con la publicación de un libro que publicas y luego esperar sentado para ver qué ocurre. Esto es mucho más divertido. Bueno, cualquier tipo de relato es maravilloso para los que empezamos con la escritura. Es una forma de darte a conocer un poco y tener un reconocimiento inmediato o no tenerlo, pero te dan la oportunidad.
En el caso concreto de este certamen, para mí era muy nuevo. Nunca había escrito algo relacionado y parece que tienes que dominar un poquito el sector. Pero bueno, al final es tener una idea, desarrollarla y que encaje bien. Con lo cual, cualquier tipo de certamen es maravilloso para nosotros, los que intentamos abrirnos huecos en este mundillo. Es una bendición y sería maravilloso que siguieran así muchísimos años más porque es una alegría.
¿Volvería a participar?
Mi intención es que sí. Mientras me dejen y pueda hacerlo, por supuesto.
¿Tiene algún otro proyecto literario después de este reconocimiento?
La verdad que debo reconocer que estoy continuamente concursando. Este año he ganado unos cuantos y me ha ido bastante bien, con lo cual me ha dado mucho aliciente y, en concreto el de Másquecuentos ha sido un aliciente maaravilloso. Luego también tengo en marcha dos novelas, una de ellas en la que estoy apretando un poquito más fuerte, que la he presentado a concursos. Así que sí, tengo varios proyectos.
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