El centro de cría de lince ibérico en Jaén de La Olivilla logra 100% de fertilidad en 2025 consolidando su éxito

Tres cachorros han sido seleccionados por su valor genético para incorporarse como nuevos reproductores a la red de centros

Nuevo paso en la búsqueda de tierras raras en Jaén: el tercer sondeo también da buenas noticias

Cría de lince ibérico en un centro de recuperación.
Cría de lince ibérico en un centro de recuperación. / DIARIO DE SEVILLA

En el paraíso del rey de Sierra Morena, las buenas noticias se suceden, ya es cada vez más habitual ver su pelaje moteado entre los extensos campos del norte de provincia y se deja asomar por cada vez, más zonas, pero donde todo nació, donde se impulsó la vida del felino más admirado de la Península y que estuvo a punto de desaparecer, el trabajo sigue y con éxito. El centro de cría de lince ibérico La Olivilla ha cerrado la temporada reproductora de 2025 con un balance muy positivo, consolidándose como uno de los espacios clave para la conservación de esta especie en España. De las nueve parejas reproductoras formadas a finales de 2024, ocho llegaron a aparearse y todas quedaron gestantes, lo que permitió alcanzar una fertilidad del 100%.

Las parejas estuvieron integradas por las hembras Playa, Quilla, Guara, Jandra, Mina, Romã, Omeya II, Junquinha y Segoviana, junto a los machos Génesis, Pegaso, Fado, I de Minas, Huerto, Lobato, Olivillo, Kilo y Nimbus. De estas gestaciones nacieron 18 cachorros, aunque dos nacieron muertos y otro falleció en el periparto. Los 15 cachorros que sobrevivieron, cinco machos y diez hembras, fueron criados por sus madres, evolucionaron correctamente y superaron sin problemas una de las fases más delicadas de la cría, el periodo de peleas entre hermanos.

De este grupo, tres cachorros han sido seleccionados por su valor genético para incorporarse como nuevos reproductores a la red de centros de cría del lince ibérico. Los doce restantes serán reintroducidos próximamente en el medio natural, donde contribuirán a reforzar las poblaciones silvestres.

Mientras estos ejemplares completan su preparación antes de la suelta, La Olivilla ya trabaja en la temporada reproductora de 2026, para la que se han establecido ocho nuevas parejas. Estas estarán formadas por las hembras Guara, Junquinha, Mina, Omeya II, Roma, Segoviana, Tena y Urania, y los machos Plumón, Nimbus, Huerto, Jabugo, Pegaso, Fado, Lobato y Ursus. Según el centro, algunas hembras ya han comenzado a entrar en celo, algo habitual entre finales de diciembre y febrero.

Estos resultados son fruto de una trayectoria de casi dos décadas de trabajo en La Olivilla. El 18 de enero de 2007 llegaron al centro los primeros linces ibéricos, Camarina y Cuco, procedentes del centro de cría de El Acebuche, dando así el pistoletazo de salida a su actividad. Desde entonces, el centro cuenta con 23 instalaciones individuales, de unos 1.250 metros cuadrados cada una, diseñadas para conservar la vegetación autóctona y reproducir el hábitat natural del lince. A estas se suman cinco edificios complementarios destinados a clínica-laboratorio, oficinas, crianza artificial de cachorros, zonas de cuarentena y alojamiento del personal.

Otro momento clave llegó el 22 de marzo de 2009, cuando nació en La Olivilla la primera camada de lince ibérico del centro. La hembra Dama, un ejemplar de dos años nacido en cautividad, dio a luz a dos cachorros, Fan y Foco. Fue un hito para el Programa de Cría, ya que supuso la primera reproducción exitosa de un animal de dos años y también la primera camada fruto de la unión de dos linces nacidos en cautividad.

Imagen de archivo de linces ibéricos en Jaén.
Imagen de archivo de linces ibéricos en Jaén. / Ángel Hidalgo

A la lista de logros del centro se suma otro especialmente destacado: en la temporada de cría de 2022, la hembra Córdoba, con 16 años, completó con éxito la gestación, el parto y la crianza de su cachorra, incluido el entrenamiento previo a la reintroducción. Con ello, se convirtió en la hembra más longeva del Programa de Cría en parir y sacar adelante un cachorro.

Con los resultados de 2025 y la planificación ya en marcha para 2026, La Olivilla continúa siendo una pieza fundamental en la recuperación del lince ibérico, una de las especies más emblemáticas y amenazadas de la fauna ibérica, y demuestra la eficacia del trabajo que desde Jaén se viene realizando para asegurar su conservación a largo plazo.

El éxito del programa

El éxito no solo se refleja en proceso de adaptación al medio natural o la capacidad de reproducción tanto en el centro como en su hábitat, también lo avalan los datos. De hecho en junio del año pasado, el lince ibérico, dejó de estar en "peligro de extinción". La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) cambió la catalogación de estos animales, pasándolos a ser a una 'especie vulnerable' y se seguirá trabajando para que su supervivencia no vuelva a estar en riesgo y sus asentamientos en los hábitats del sur de España y Portugal sea perenne.

Ya las cifras recogidas del año 2023 invitaban al optimismo, pues los trabajos de censo de lince ibérico (Lynx pardinus) en España y Portugal evidencian que la especie ha superado la barrera de los 2.000 ejemplares, constituyendo un nuevo número máximo desde que se realiza un seguimiento pormenorizado de sus poblaciones. Así se refleja en el informe elaborado por el grupo de trabajo del lince ibérico, que coordina el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y compuesto por representantes de las comunidades autónomas españolas y el Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques (ICNF) de Portugal.

Lince ibérico devora una presa.
Lince ibérico devora una presa. / Ángel Hidalgo

El documento reflejaba que eran 2.021 los linces totales censados, distribuidos en España (1.730, que supone un 85,6%) y Portugal (291) en esa fecha. Las comunidades autónomas españolas que albergan poblaciones estables de la especie son cuatro. Andalucía acogió 755 ejemplares, lo que supone el 43,6% de la población española, mientras que en Castilla-La Mancha se registraron 715 linces (41,3%). En Extremadura se censaron 253 ejemplares y en la Región de Murcia siete. Más de una cuarta parte (cerca de 600) de todos los linces que hay en el mundo viven en la provincia de Jaén, sobre todo en Sierra Morena.

La tendencia de la población es positiva y continua desde 2015, lo que permite seguir siendo optimista por la reducción del riesgo de extinción del lince ibérico que supone. En un período de alrededor de 20 años, la población ha pasado de menos de 100 ejemplares contabilizados en 2022 a más de 2.000 en 2023. Y en los últimos años el incremento es aún más destacable, puesto que en 2020 la población total era de 1.111 linces y tres años más tarde se han añadido casi 900 individuos más a la población ibérica.

stats