El colegio Jesús María vuelve a la normalidad tras el hundimiento de sus instalaciones
Los trabajos para reparar una de las alas del centro, que quedó afectada, han durado más de dos meses y medio
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La comunidad educativa del CEIP Jesús María, de Jaén, ha regresado este lunes a la normalidad, tras dos meses y medio de obras para reparar un ala del centro afectada por el hundimiento ocurrido el pasado otoño. El alcalde, Julio Millán, junto a los ediles de Educación, Eva Funes, y Mantenimiento Urbano, Javier Padorno, ha visitado las instalaciones una vez realizados los trabajos de acondicionamiento en aseos y otras dependencias, acompañados por técnicos municipales y representantes de la dirección del colegio.
Durante este tiempo, se ha renovado el saneamiento de la zona afectada y se ha construido un forjado que no existía cuando se hizo el centro hace 100 años, según ha informado en una nota el Consistorio, que "se hizo cargo más allá de su competencia de las obras mediante un contrato de emergencia".
La comunidad educativa, incluidos los 162 escolares y su profesorado, ha podido seguir haciendo su actividad en el colegio, recurriendo a otros espacios disponibles mientras se han ejecutado las obras. De esta manera, "tal y como se comprometió el Consistorio, hoy ya pueden hacer uso de los aseos y las aulas completamente reformadas".
"La comunidad educativa de este colegio regresa a la normalidad dos meses y medio después gracias a esta intervención municipal de emergencia, su Ayuntamiento ha estado ahí para atenderlos más allá de su responsabilidad y hoy estamos felices de que puedan regresar a sus rutinas escolares y sus padres y madres a la tranquilidad", ha afirmado Millán.
Las obras llevadas a cabo del CEIP Jesús María han permitido el saneamiento de la sub-base de la zona hundida y la construcción de un nuevo forjado anclado a la cimentación actual del edificio mejorando su capacidad portante y resistente.
Una construcción de más de un siglo
Los resultados de las catas realizadas tras el suceso, ocurrido el 27 de octubre, demostraron que la solería de la planta baja estaba apoyada en su construcción hace cien años sobre suelo natural, lo que motivó el hundimiento al absorber más la humedad propia del terreno en épocas de lluvia. Con el forjado sobre el que se reconstruyen dependencias y aseos se solventa esta situación.
También se han terminado los cerramientos de fábrica para separar dependencias y se ha terminado la colocación de azulejos y sanitarios en los aseos, que han sido además adecuados a normativa para personas con discapacidad y presentan un mobiliario renovado y mucho más accesible para los más pequeños. "Ha sido un importante trabajo que hemos asumido para garantizar la normalidad y que hoy la comunidad educativa utilice sus dependencias como antes", ha destacado el alcalde.
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