Expertos analizan en Jaén el papel del biometano en la provincia: “Hay maneras de diseñar para que no creen problemas a la población"

El encuentro pone sobre la mesa la gestión de olores, la ubicación de las plantas y la necesidad de una planificación basada en criterios científicos

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Jornada de Biometano en Jaén. / 5

Jaén ha acogido este martes la jornada técnica y divulgativa “Biometano: Una visión científica y social”, un encuentro que ha reunido a representantes del ámbito académico, la industria energética y la sociedad civil para abordar el desarrollo del biometano en España, con especial atención a Andalucía y a la provincia jiennense. El evento se ha celebrado en un contexto marcado por el debate social y administrativo en torno a distintos proyectos de plantas de biometano previstos en municipios de la provincia.

La jornada, que completó el aforo en formato presencial y contó con seguimiento por streaming, ha coincidido con el primer aniversario de la presentación de la Alianza Andaluza por el Biogás y el Biometano, anunciada hace un año por el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, en el Museo Íbero de Jaén. Esta alianza agrupa a cerca de 90 entidades públicas y privadas con el objetivo de impulsar el desarrollo de esta tecnología en la comunidad.

Durante el encuentro, investigadores de universidades de toda España y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han abordado desde una perspectiva técnica cuestiones como la gestión de olores, la valorización de residuos agroindustriales, el tratamiento del alperujo o los criterios para la correcta implantación de instalaciones de digestión anaerobia, algunos de los aspectos que más preocupación generan entre colectivos vecinales en distintos puntos de la provincia.

La apertura de la jornada ha corrido a cargo de Yolanda Ávila, responsable de GasRenovable.com y organizadora del evento, quien ha subrayado la necesidad de incorporar la dimensión social en el desarrollo de este tipo de proyectos y de abordar las dudas ciudadanas desde la divulgación científica y la transparencia informativa.

Uno de los principales ponentes ha sido Xavier Flotats, profesor emérito de la Universidad Politécnica de Cataluña y referente internacional en investigación sobre digestión anaerobia, quien ha centrado su intervención en los criterios técnicos necesarios para la integración de las plantas de biometano en el territorio. En declaraciones a Jaén Hoy, Flotats ha defendido la importancia de este tipo de jornadas “para que salga a la luz información, detalles y también los problemas”, especialmente en un momento en el que España se encuentra rezagada respecto a otros países europeos como Alemania, Francia o Dinamarca.

En este sentido, el investigador ha señalado que España aún no ha adaptado completamente su legislación a la Directiva Europea de Energías Renovables (RED III), lo que impide, por ejemplo, contar con certificados verdes que acrediten el ahorro de emisiones de gases de efecto invernadero por cada kilovatio hora de biometano producido. “Esto es uno de los motivos por los que mucho del biometano que producimos se exporta a otros países de Europa”, ha explicado.

Flotats también ha abordado una de las principales preocupaciones sociales asociadas a estos proyectos: los malos olores. Ha reconocido que existen plantas “mal diseñadas y mal operadas” que generan molestias, pero ha subrayado que no es la situación habitual, como demuestra el hecho de que en Europa existan más de 21.000 plantas de biogás y cerca de 1.700 de biometano. “Hay maneras de diseñar y operar bien para que no creen problemas a la población, y estas cosas hay que explicarlas de manera transparente, porque la transparencia es lo que da confianza”, ha afirmado.

En relación con la tramitación administrativa, el profesor ha defendido el papel garantista de la administración, destacando el trabajo de los técnicos encargados de evaluar los proyectos. Aunque ha reconocido que la normativa española no especifica algunos requisitos técnicos clave, como la obligatoriedad de cubrir los depósitos de digestato, ha señalado que los propios técnicos conocen qué medidas son necesarias para minimizar impactos, como el almacenamiento cubierto del digestato o la recepción de materiales en edificios cerrados. “La única manera de asegurar que no haya malos olores es hacerlo así”, ha indicado.

Flotats ha abogado por ser estrictos en la evaluación de los proyectos, sin que ello implique relajar los controles ambientales, aunque ha advertido de que la excesiva lentitud administrativa encarece las inversiones. “Hay que ser ágiles, pero no menos estrictos”, ha resumido, subrayando que un proyecto que no explique claramente qué hará con el digestato “no debería ni presentarse”.

Respecto a la ubicación de las plantas, el experto ha defendido la conveniencia de establecer distancias mínimas respecto a los núcleos de población, como medida de seguridad ante posibles fallos operativos, aunque ha recordado que existen ejemplos en países como Dinamarca de instalaciones que funcionan desde hace décadas junto a zonas habitadas sin generar molestias gracias a un diseño completamente hermético.

Informar con rigor y transparencia

Finalmente, sobre la oposición vecinal, Flotats ha señalado que la clave no es convencer, sino informar con rigor y transparencia. “Hay que explicar cómo funcionan los proyectos, mostrar ejemplos que llevan 40 años funcionando sin problemas y justificar con detalle todo lo que se quiere hacer”, ha afirmado. A su juicio, parte del rechazo responde a un cuestionamiento más amplio del modelo económico y agroalimentario, pero considera que una información clara y accesible es esencial para generar confianza social.

El programa de la jornada ha incluido también intervenciones de José Antonio La Cal, de la Universidad de Jaén, que ha analizado el potencial energético de la provincia; Pedro A. García, de la Universidad de Valladolid, sobre procesos biotecnológicos; Mª Ángeles Martín, de la Universidad de Córdoba, sobre medición y control de emisiones odoríferas; y Fernando G. Fermoso, del Instituto de la Grasa (CSIC), centrado en la valorización del alperujo, subproducto clave de la industria oleícola.

Especial interés ha suscitado la ponencia sobre el uso del digestato como enmienda para la regeneración de suelos del olivar, a cargo de Antonio J. Manzaneda, profesor de la Universidad de Jaén y coordinador del proyecto europeo Soil O-Live, una aplicación que vincula el desarrollo del biometano con el sector agrícola, eje económico de la provincia.

La jornada ha concluido con una mesa redonda en la que han participado representantes de asociaciones sectoriales y empresas energéticas como Sedigas, APPA Renovables, Nortegas, Moeve, Inerco, Genia Bioenergy y Naturmet, en la que se ha debatido el papel del biometano en la estrategia energética nacional y la necesidad de que su implantación se ajuste a criterios científicos, ambientales y de planificación territorial.

El encuentro ha finalizado con un turno de preguntas del público, reflejando el interés y la preocupación social existentes en Jaén ante el desarrollo de proyectos de biometano, en un momento en el que varias iniciativas se encuentran en distintas fases de tramitación administrativa y continúan generando un intenso debate en la provincia.

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