El carnaval que crece: Jaén consolida una final vibrante con Peña Carnavaleira Neymar y Robin Ojú como ganadores
Seis agrupaciones brillan en el Teatro Infanta Leonor con coplas cargadas de crítica social, identidad andaluza y orgullo local
La gran final del Concurso de Agrupaciones de Carnaval de Jaén 2026, en imágenes
A las nueve en punto de la noche, con el runrún de los favoritos ya instalado en los corrillos y las apuestas cruzadas en los pasillos, se abrió el telón del Teatro Infanta Leonor. La final del Carnaval de Jaén arrancaba con el público entregado y terminaría coronando a Peña Carnavaleira Neymar, que por bien no venga con el primer premio de chirigotas, dejando a Los Working Dead en segunda posición y a Umirdah y pasiensiah en tercera; mientras que en comparsas el máximo galardón sería para Robin Ojú, el segundo para El verdugo y el tercero para Con la música a otra parte.
La final destacó por el nivel artístico de las agrupaciones, valoradas por un jurado presidido por María Rosa Vallecillo Gámez, presidenta de la Asociación de Amigos de la Ópera de Jaén; actuando como secretario Rafael García Sánchez, carnavalero perteneciente a la chirigota ‘Los Maradones’; y como vocales Lázaro Moral Cazalla, carnavalero perteneciente a la chirigota de Jamilena; el periodista Francisco Gaitán y Elena Garzón Chica, diseñadora y maquilladora. Como suplentes participaron Miguel Villar Colmenero, carnavalero perteneciente al Cigarrón y a Ajopringue, antifaz de oro y pregonero del carnaval 2011 y José Campos Olivas, perteneciente al Chiricoro de los Goya y antifaz de oro. El jurado en su deliberación ha tenido en cuenta el vestuario, la puesta en escena, y la calidad tanto de las letras como de la interpretación de las agrupaciones participantes. Los premios otorgados en la final han sido de 3.000 euros para el primer premio, 1.800 euros para el segundo y 1.300 euros para el tercero en ambas modalidades.
Las tablas del teatro se volvieron a llenar de confeti, purpurina y mucha alegría y las butacas de los tipicos dos coloretes rojos en los rostros, aplausos y palabras espontáneas hacia el escenario. La noche fue un carrusel de risas y emoción.
Desde Jaén capital, la Peña Carnavaleira Neymar, que por bien no venga, de la Chirigota ell Pitufo, se plantó en escena convertida en una carroza brasileña extraviada en el Santo Reino. “Somos brasileños del Carnaval de Brasil que hemos llegado aquí y estamos perdidos”, contaba Paco Martínez antes de salir. Ensayan desde mediados de septiembre y la última semana, confesaba, ha sido de trabajo hasta la madrugada. “El humor que tenemos no tiene límite, tiene todos los tipos de humor posibles”, decía.
Desde Torredonjimeno regresaron, fieles a su cita casi anual, Los Working Dead, zombis trabajadores que vuelven de la tumba porque faltan camareros, albañiles o electricistas. “Somos trabajadores que ya estamos muertos y nos siguen llamando para hacer los arreglos”, explicaba David Mármol. Empezaron en noviembre y a contrarreloj, pero la experiencia, más de quince años pisando finales en Jaén, se notó en una actuación que combinó crítica social, mucho humor y cercanía con el público.
En el descanso, la chirigota callejera El portal de Belén aportó su granito de arena. Jaime Cantero, su director, defendía el crecimiento del carnaval jiennense: “Cádiz es la cuna, los demás bebemos de allí, pero esto va creciendo”. Sus cotillas de portal, pendientes demostraron que el carnaval también late fuera de concurso.
La emoción llegó con fuerza en las comparsas. Con la música a otra parte, tercer premio, puso el foco en un joven obligado a marcharse de Jaén por falta de oportunidades. Nazaret Oliva y Celia lo explicaban con la piel erizada: “Llevamos nuestra Jaén a cuestas". Desde septiembre ensayando y sin esperar siquiera colarse en la final. Desde 2019, cuando salieron de abuelitas, hasta hoy representándose a sí mismas como jóvenes que no quieren irse, el camino ha sido también simbólico: “Esa abuelita estaría orgullosa de nosotras”.
No faltaron letras contra el bullying convertidas en abrazo colectivo, referencias constantes a Andalucía y críticas afiladas a los políticos. Luis Carlos Marín, director y guitarra de Umirdah y Pasiensiah (este año de canis cofrades, mezcla de banda de cornetas sevillana con estética callejera), explicaba el esfuerzo invisible: “Hay mucho trabajo detrás. Ensayos buenos, otros no tan buenos, buscar anuncios para poder sacar esto adelante…”. Empiezan a perfilar el tipo antes del verano, pero es tras la feria cuando la maquinaria se pone en marcha de verdad. Sobre los límites del humor, reflexionaba: “Depende del contexto. No puedes reírte de cualquier cosa gratuitamente”, expresó.
Cuando se apagaron las luces y el fallo confirmó los nombres que ya forman parte del palmarés, Jaén volvió a cantarse a sí misma porque como dice la Chirigota del Bizcocho: "Y si voy a morir prefiero que me coja cantando, me gustaría que fuera entre amigos”, que seguro más de uno entonaron anoche. Con la emoción y alegría latiendo en cada rincón del teatro, la ciudad demostró que su carnaval tiene voz propia y que, mientras haya coplas y amigos alrededor, siempre habrá un febrero al que volver.
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