Vítores, gritos y reproches: Donald Trump se enzarza con los demócratas en su discurso sobre el estado de la Unión
"Los aranceles seguirán bajo alternativas legales totalmente aprobadas y probadas", asegura el presidente de Estados Unidos, que anunció que impondrá gravámenes globales de hasta el 15% con base en una ley de 1974.
Durante casi dos horas, el mandatario saca pecho de todas las políticas impulsadas desde su regreso al poder, con especial hincapié en inmigración, economía o la operación para capturar a Nicolás Maduro.
Trump ya considera realizar ataque masivo en Irán si no cede a un acuerdo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sacó pecho este martes de todas las políticas impulsadas desde su regreso al poder en 2025 con especial hincapié en inmigración, economía o la operación para capturar a Nicolás Maduro en un discurso sobre el estado de la Unión que ha estado plagado de vítores, gritos y reproches. "Nuestra nación ha vuelto: más grande, mejor, más rica y más fuerte que nunca", dijo Trump al comienzo del discurso más largo de la historia ante una sesión conjunta del Congreso, provocando una gran ovación de la entusiasta bancada republicana que ha coreado "U-S-A" (Estados Unidos, por sus siglas en inglés) en varios puntos de la alocución.
A pesar de las casi dos horas que ha durado la intervención del presidente, sus seguidores leales se mostraron incansables y se levantaron con cada reivindicación del mandatario. Pero eso no intimidó a los demócratas, que no dudaron en responder a Trump cuando les criticaba por oponerse a sus medidas económicas o cuando cargaba contra las comunidades de inmigrantes.
La tensión entre ambas bancadas se palpó desde el primer minuto con los reproches del congresista Al Green, de 79 años, que recibió con agitación al republicano con el mensaje "las personas negras no son simios" - en referencia al controvertido vídeo publicado por Trump donde el expresidente Barack Obama y su esposa aparecían representados como primates. Al Green, con bastón en mano, fue expulsado del hemiciclo por segundo año consecutivo y en su asiento solo quedó una pancarta con su nombre.
Desafío al Congreso
Trump presumió de avances en la lucha contra el narcotráfico y la inmigración, rechazó el poder del Congreso para imponer aranceles y alardeó de la misión de captura de Nicolás Maduro y del poder militar estadounidense frente a las ambiciones nucleares de Irán en el primer discurso sobre el Estado de la Unión de su segundo mandato.
En sus 107 minutos de alocución, récord histórico para un discurso ante una sesión conjunta en el Congreso, Trump dijo que los cruces de inmigrantes indocumentados han cesado, que la entrada transfronteriza de fentanilo se ha reducido y que la inflación ha bajado, mientras los ingresos de las familias han subido, pese a que una mayoría de estadounidenses desaprueban su manejo de la economía, según las últimas encuestas. "Después de solo un año, puedo decir con dignidad y orgullo que hemos alcanzado una transformación que no se ha visto nunca; un giro para la historia", señaló un hiperbólico Trump, que fue repetidamente ovacionado por los legisladores republicanos y miembros de su gabinete y abucheado por los demócratas.
Trump afeó a los magistrados del Tribunal Supremo, también presentes en el discurso, por su "desafortunado" fallo de la semana pasada en el que una mayoría de seis jueces declaró ilegales los aranceles impuestos a través de una ley de emergencia económica. El Supremo consideró que Trump debía pasar por el Congreso para imponer aranceles, que el mandatario argumentó como esenciales para dibujar una política exterior a favor de Estados Unidos.
"Los aranceles seguirán"
Hoy, el presidente desafió al Legislativo: "la acción del Congreso no será necesaria", dijo, para la aplicación del nuevo marco legal para mantener los aranceles globales del 10 % que impuso desde este martes en respuesta al varapalo del Supremo. "Los aranceles seguirán bajo alternativas legales totalmente aprobadas y probadas y que conducirán a una solución que será más fuerte que la anterior", aseguró Trump, que anunció que impondrá gravámenes globales de hasta el 15 % con base en una ley de 1974.
Su discurso tomó un tono unificador e inspiracional solo en las ocasiones que habló del 250 aniversario de la declaración de Independencia de Estados Unidos, que se celebra este año. "Juntos, nos convertimos en los maestros de las más poderosas industrias, destruimos a las más monstruosas tiranías de la historia y liberamos a millones de las cadenas del fascismo, comunismo, opresión y terror". Por el contrario cuando insultó a la comunidad somalí de Minesota, habló de la "invasión fronteriza", aseguró que los inmigrantes indocumentados votan en las elecciones y pidió al Congreso modificar las leyes electorales para evitarlo, despertó la ira de varios demócratas.
En el caso de las congresistas Rashida Talib o Ilhan Omar, el descontento con el republicano fue a más, con esta última acusando al presidente de haber "matado a estadounidenses", en referencia a la muerte de dos ciudadanos de Mineápolis durante las redadas masivas contra migrantes de enero en la mencionada ciudad, donde Omar ha vivido desde la adolescencia y a la que representa en la Cámara Baja.
"Paz a través de la fuerza"
Trump reiteró que en el primer año de su segundo mandato ha conseguido ocho acuerdos de paz y que su política exterior se basa en la máxima de "paz a través de la fuerza". Presumió de la operación del mes pasado en la que capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro o de la renovada "dominación" estadounidense en Latinoamérica. A Maduro lo llamó "uno de los capos más siniestros" o "dictador fuera de la ley", y aseguró que la operación militar que lo capturó fue una "victoria colosal" que lo ha llevado frente a la Justicia estadounidense.
Por el contrario, dijo que ahora Venezuela, que mantiene intactas las estructuras del chavismo, es un "nuevo amigo y socio" y que trabaja "de cerca" con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para "desencadenar extraordinarios avances económicos para ambos países y los ciudadanos que tanto han sufrido". También subrayó que el bombardeo que el Pentágono llevó a cabo el año pasado sobre Irán destruyó "el programa de armas nucleares" de Teherán, aunque al mismo tiempo aseguró que los ayatolás no han renegado de su deseo de poseer armamento atómico. "Lo aniquilamos (el programa nuclear), y quieren empezar de nuevo", aseguró.
En un momento en que Washington mantiene el despliegue militar en torno a Irán más importante en Oriente Medio desde la guerra de Irak de 203, el presidente estadounidense aseguró que Teherán nunca tendrá "un arma nuclear". A su vez, a pocas horas de que las delegaciones de EEUU e Irán se reúnan en Ginebra para intentar llegar a una solución diplomática, Trump aseguró que sigue prefiriendo un acuerdo negociado a la intervención militar.
Acusaciones cruzadas
En el transcurso de su intervención, las voces de Trump y de los congresistas demócratas se solaparon en más de una ocasión. ¡Mentiroso!, le gritó la representante por Minesota, Ilhan Omar, cuando el republicano volvió a cargar contra la comunidad somalí en su estado. "Si está de acuerdo con esta afirmación, levántese y muestre su apoyo: 'El primer deber del gobierno es proteger a los ciudadanos estadounidenses, no a los inmigrantes ilegales'", declaró un Trump desafiante, provocando la ovación de los republicanos y abucheos de los demócratas. "¡Estás matando estadounidenses! Alex no era un criminal", gritó la congresista Rashida Tlaib al mandatario, refiriéndose al asesinato de Alex Pretti, estadounidense fallecido a manos de agentes federales el pasado mes de enero en las redadas masivas contra inmigrantes ordenadas por el Gobierno Trump en Minesota.
Otro de los momentos más tensos se vivió durante la esperada defensa de sus políticas arancelarias, cuando Trump aprovechó para criticar a los cuatro miembros del Tribunal Supremo que tenía justo en frente y que no cambiaron el gesto en casi ningún momento del discurso. A su entrada, el mandatario les saludó brevemente, sabiendo que minutos después cargaría contra "el desafortunado" fallo del alto tribunal que el pasado viernes invalidó gran parte de sus aranceles. De los cuatro magistrados que atendieron, solo Brett Kavanaugh votó a favor de mantener los "aranceles recíprocos" de Trump.
Risas irónicas y aplauso bipartidista
Hubo risas irónicas y un inusual aplauso bipartidista cuando el presidente pidió prohibir que los legisladores operen en bolsa con información privilegiada. El congresista demócrata Mark Takano, de California, le gritó al presidente: "¡Qué tal tú primero!" y Tlaib, exclamó: "¡Eres el presidente más corrupto!". Trump se sorprendió por la reacción del Congreso y se burló de la expresidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi: "¿Se puso de pie?".
Tras 107 minutos de una bronca sesión conjunta de las cámaras, la conclusión de Trump es que el estado de la Unión es fuerte y que el futuro -a pesar de que sus índices de popularidad han caído con respecto a 2025- será "más grande, mejor, más brillante y más glorioso que nunca". Los demócratas, que negaban con la cabeza a la salida del hemiciclo, parecen discrepar de esta noción.
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