Ocho rutas de senderismo en Cazorla que deberías hacer al menos una vez en la vida

Descubre estas ocho rutas de senderismo imprescindibles en el parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas, aptas para todos los niveles y perfectas en invierno

El río Cerezuelo, una ruta mágica en Cazorla a dos pasos del centro

Pasarela de la Cerrada de Elías, uno de los senderos más emblemáticos del parque natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, que discurre junto al río entre desfiladeros de roca caliza y aguas cristalinas.
Pasarela de la Cerrada de Elías, uno de los senderos más emblemáticos del parque natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, que discurre junto al río entre desfiladeros de roca caliza y aguas cristalinas. / Escapada Rural

El invierno es una época perfecta para activarnos en plena naturaleza y sentir el aire en la cara. Ya seas un experimentado deportista de montaña o simplemente busques un paseo reconfortante, el parque natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, el más grande de España y reserva de la biosfera, cuenta con un sinfín de posibilidades.

De entre todas, hemos seleccionado ocho rutas senderistas que todo el mundo debería hacer, al menos, una vez en la vida.

Aunque uno de los senderos más célebres del lugar (y también más complejos) es el GR 247 ‘Bosques del Sur’, de 478 kilómetros, hay tramos factibles para todo tipo de persona, sea cual sea su preparación física previa.

1. Nacimiento del río Segura hasta la aldea de Fuente Segura de Abajo

Con un itinerario de tan solo 3 kilómetros, esta ruta es ideal para los aficionados al senderismo que no busquen grandes retos. Desde el mismo nacimiento del río Segura, una vez que este se hace cauce, el paseo acompaña al río en sus primeros pasos hasta la aldea de Fuente Segura de Abajo.

2. Cañada de las Fuentes – Tejos Milenarios

Con 6,5 kilómetros de longitud, este paseo nos lleva hasta la casa forestal de la Cañada de las Fuentes. Una vez pasado el edificio, hay que tomar a la derecha el sendero que, cortado a vehículos, transcurre bien delimitado hasta desembocar en los famosos Tejos Milenarios.

3. Cerrada de Gil Cobos

Con solo 5 kilómetros, este sendero va desde el puente sobre el río Gil Cobos, en la carretera de la Sierra de las Villas (km 30,5), hacia una pista forestal que discurre paralela a la cerrada, permitiendo disfrutar del bosque de galería.

4. Cerrada de Elías

Este es, probablemente, el sendero más conocido de Cazorla y uno de los más populares de la provincia de Jaén. Con 7 kilómetros, en la carretera del Tranco A-319 (km 48), a la altura de La Torre del Vinagre, comienza el paseo desde la piscifactoría, tomando la pista forestal que conduce hasta la Cerrada de Elías.

5. Cerrada del Utrero

Otro de los senderos estrella de Cazorla es la Cerrada del Utrero, que, pese a su corta distancia, presenta desniveles y escalones naturales que requieren buena condición física. Desde el control del Vadillo-Castril parte la senda circular que permite contemplar el río Guadalquivir, la Cascada de Linarejos y el vuelo de aves rapaces como buitres y águilas.

6. Fuente de la Toba

Desde la aldea de La Toba, sobre el embalse de Las Anchuricas, se puede realizar un agradable paseo de 3 kilómetros hasta la cueva del nacimiento del Arroyo de La Toba.

7. Las Acebeas

Esta ruta parte desde Siles, por la JF-7012, donde en el km 12 se inicia el camino hacia la casa forestal de Las Acebeas. El recorrido atraviesa el singular bosque de acebos para completar una ruta de 6 kilómetros.

8. Río Guadalamanco

A 6 kilómetros del poblado de la presa del embalse de la Bolera, una pista forestal discurre junto al arroyo de Guadalamanco hasta su imponente cascada, entre pozas cristalinas y bosque de galería, en un recorrido de 5 kilómetros.

Consejos para senderistas

Si te vas a aventurar a hacer cualquiera de estas ocho rutas de senderismo en el parque natural, no debe faltarte ropa y calzado adecuados a la estación del año. En invierno, es aconsejable contar con chubasquero o prenda impermeable.

Lo idóneo es llevar varias capas de ropa, que permitan adaptarse a los cambios de temperatura durante la caminata.

Otro de los imprescindibles del macuto son las provisiones: agua y algún tentempié como bocadillos o frutos secos marcarán la diferencia para disfrutar del recorrido sin sobresaltos y hacer un alto en el camino para recargar energías.

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