Andalucía es agua

26 de febrero 2026 - 03:08

El agua no entiende de fronteras ni de mapas políticos. Ni en la sobreabundancia ni en la escasez. Pero si hay algo que vertebra de verdad Andalucía es su sistema hidrológico, algo que nos ha quedado demostrado de forma más clara que nunca este mes de febrero, como si el agua reivindicara y nos gritara enfurecida que ella debería ser la verdadera protagonista del 28-F, la más andalucista, la gran merecedora de una medalla.

El mejor ejemplo es el Guadalquivir y su red de afluentes. Durante los días de la borrasca Leonardo, las intensas lluvias que provocaron el deshielo en Sierra Nevada y la gestión de los embalses más próximos, no solo pusieron en peligro a las poblaciones más cercanas, como el pequeño municipio de Dúdar, arrasado por el agua y desalojado por completo en plena madrugada. Las enormes crecidas que esto provocó en el Genil se dejaron notar a muchos kilómetros de distancia, en los cultivos y en las casas de localidades de Córdoba y hasta de Sevilla o Cádiz, dado que este río es el gran surtidor del Guadalquivir.

La naturaleza es así, la famosa metáfora del aleteo de la mariposa de Edward Lorenz, sin necesidad de llegar a episodios extremos, es una realidad constante en nuestro entorno. Por eso no tiene sentido hacer políticas de terruño. Y menos cuando se trata de la gestión del agua. Nos jugamos el sustento y la propia vida en cada euro de inversión que llega a cualquier punto de la Comunidad, tanto en periodos de sequía como de inundaciones. Debemos unirnos en la reivindicación de cada proyecto necesario, aunque no esté en nuestro kilómetro cero.

¿Quién dice que los agricultores malagueños no puedan salir también beneficiados a la larga cuando Rules deje de ser una piscina y su agua sirva para regar los aguacates de la Costa Tropical? Ahora el pantano del Negratín, entre las provincias de Granada y Jaén supera los niveles necesarios para autorizar el trasvase de agua a Almería. Y a su vez, todo esto se supeditó en su día a la construcción de presas en Córdoba. Ya no hablamos ni siquiera de la misma cuenca hidrográfica, porque en la planificación y la gestión del agua y de todo lo que más nos afecta y nos define es necesaria una estrategia global.

Andalucía es esto, un conjunto de vidas, de cauces y querencias por donde discurrimos, como el agua, sin miramientos a la línea que separa una provincia o un municipio de otro.

stats