Tratar la obesidad mejora la terapia de la artritis psoriásica
Un nuevo ensayo demuestra que combinar fármacos para el peso y la inflamación aumenta la eficacia del tratamiento en pacientes obesos
La obesidad y la artritis psoriásica mantienen una relación bidireccional y negativa. La obesidad empeora la artritis psoriásica al aumentar la inflamación y reducir la eficacia de los tratamientos, mientras que la propia inflamación puede contribuir al aumento de peso, creando un círculo vicioso que eleva el riesgo cardiovascular y metabólico. Un nuevo estudio clínico ha abierto la puerta a un cambio de paradigma, al demostrar por primera vez que abordar la obesidad junto con la inflamación articular mejora de forma significativa la salud de los pacientes. La farmacéutica Eli Lilly ha anunciado los resultados positivos de su ensayo de Fase 3b, que ha evaluado el uso combinado de ixekizumab (Taltz) y tirzepatida (Mounjaro).
La investigación se centró en adultos con artritis psoriásica activa que además presentaban obesidad o sobrepeso con complicaciones asociadas. Los resultados, obtenidos tras 36 semanas de seguimiento, revelan que el tratamiento combinado ofrece una eficacia superior frente al uso del biológico en monoterapia.
El 31,7% de los pacientes que recibieron la terapia combinada logró una mejora del 50% en la actividad de la enfermedad y, al mismo tiempo, una reducción de peso de al menos el 10%. En contraste, solo el 0,8% de los pacientes tratados únicamente para la artritis alcanzó ambos objetivos. Más allá de la pérdida de peso, el dato clave para los reumatólogos es que tratar la obesidad potencia el efecto del fármaco contra la artritis. El uso combinado supuso un aumento relativo del 64% en la proporción de pacientes que mejoraron sus síntomas articulares frente a la monoterapia.
La relación entre ambas patologías es estrecha y preocupante. Se estima que en España, el 71% de los adultos con artritis psoriásica tiene también sobrepeso u obesidad. El Dr. Rubén Queiro, reumatólogo del Hospital Universitario Central de Asturias, explica que la obesidad no es solo una consecuencia, sino que actúa como un “estado inflamatorio crónico de bajo grado”.
“Los resultados refuerzan la idea de que tratar el exceso de peso no es un aspecto accesorio, sino un componente clave del abordaje integral”, señala el Dr. Queiro, subrayando su relevancia en pacientes en los que el dolor y la inflamación dificultan la actividad física necesaria para adelgazar. El ensayo incluyó a pacientes con alta carga de enfermedad y, además, más del 60% ya había pasado por otras terapias avanzadas sin éxito.
También te puede interesar
CONTENIDO OFRECIDO POR PHILIP MORRIS