La soldadura imperfecta causó el accidente de Adamuz
El carril donde descarriló el Iryo en Adamuz unía dos raíles de diferentes aceros
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A falta del informe definitivo de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CAIF), la causa del descarrilamiento del tren Iryo en Adamuz se debió a la rotura de la vía en un punto donde había una soldadura. La hipótesis del CAIF es que algo falló en ese punto que unía dos carriles de distintas edades, uno era de 2023 y el otro, de 1989, y de composiciones diferentes. Está situada en el punto kilométrico 318,681.
El descarrilamiento del coche número 6 del tren Iryo provocó la invasión de la vía por donde circulaba el tren Alvia con destino Huelva y en sentido contrario. El choque causó la muerte de 45 personas.
El grado del acero de un raíl es 260, en el caso más antiguo, y 380, en el nuevo. No es inusual solar dos vías de distinto material, pero requiere de mayor cuidado, aunque el proceso está protocolizado. Los polos de los raíles se deben calentar antes de colocar una marmita, un kit, que contiene un compuesto de hierro y otro de aluminio y que, al juntarse, provoca una reacción exotérmica que licua el material que debe unir los extremos.
Según la normativa Adif NAV 3-3-2.1, la carga que se utilizará en la reacción termita se debe corresponder con el acero de menor grado. Y según Adif, eso es lo que se hizo, emplear el del grado 260.
La hipótesis principal sostiene que en la soldadura debió quedar algunas imperfección que no se registró en el análisis que se hace al acabar la operación, que realizó Ayesa, y que se fue agravando con el paso del tiempo y de los trenes. En cualquier caso, auscultaciones posteriores sí tenían que haber detectado este problema. Esto es objeto de la investigación.
En el tramo del accidente hay otras 15 soldaduras como la que colapsó.