Fútbol sala

El Jaén Paraíso Interior FS y la Copa del Rey, la historia de un amor no correspondido

El Jaén Paraíso Interior FS y la Copa del Rey, la historia de un amor no correspondido

El Jaén Paraíso Interior FS y la Copa del Rey, la historia de un amor no correspondido

Un amor no correspondido duele. Tanto que cuando se echa la vista atrás, por muy feliz que uno sea, no puede evitar cierto escozor, el recuerdo de una cicatriz de la que se aprendió y por la que se sufrió. Y debe ser más doloroso aún cuando cada año uno debe reencontrarse con la fuente de ese dolor y entregarle lo mejor que tenga, esperando que al fin el sentimiento sea mutuo, que haya amor en ambas direcciones. Eso es exactamente lo que le ocurre al Jaén Paraíso Interior FS con la Copa del Rey.

¿Qué más puede darle un equipo a una competición que lo que le ha dado Jaén al torneo ‘real’? Le ha hecho vivir un ambiente como el de Cáceres en 2018 que hasta ese momento jamás se había visto en España alrededor de un partido de fútbol sala. Más de 3.000 personas desplazadas convirtieron una de las ciudades más antiguas de España en una fiesta que acabó en lágrimas para la afición amarilla. Aicardo anotó el gol de la victoria para el FC Barcelona en la prórroga y evitó el que habría sido el doblete de aquel ‘olivo mecánico’ que venía de ganar la Copa de España en Madrid. No era mal ramo de rosas el que presentaban Dani Rodríguez y los suyos para agasajar a esta Copa, pero en el último momento les dio plantón frente al portal de su casa.

Una circunstancia, la de una victoria ajustada a favor de los blaugranas que volvió repetirse un año después, de nuevo en presencia de una Marea Amarilla descomunal, y en el templo que vio nacer la leyenda del Jaén Paraíso Interior FS: el Quijote Arena de Ciudad Real. Ferrao fue el factor diferencial, el pretendiente engalanado que le quitó a Jaén ese instante final de contacto con el metal y la gloria de una celebración. Lo que nunca ha podido quitarle el FC Barcelona a Jaén es el cariño de su afición que siempre ha sabido reconocer el esfuerzo y el trabajo bien hecho. Cuando uno pone el corazón por delante y se lo quiebran, siempre son los mejores amigos los que lo recomponen.

Como sin estos amigos el Jaén Paraíso Interior FS no es nada, sin ellos en las gradas no podía ser que llegase la primera Copa del Rey para los jiennenses. Una vez más, en el año 2020 y en diciembre, por haberse aplazado la final por culpa de la pandemia, se jugó en Málaga un partido decisivo con enormes restricciones y en el que los pequeños detalles hicieron que la cortejada prefiriese a la sardana al aceite de oliva virgen extra. Eso por no hablar de la desfachatez que tuvo esta Copa al venir a Jaén, invitada por los jiennenses, para acabar prometiéndose con el UMA Antequera.

Y pese a todo, el jiennense es de sentimientos profundos y fuertes convicciones y entre olivos están convencidos de que algún año la Copa del Rey dará su brazo a torcer y aceptará residir en una vitrina de jaenera. Confían todos, club, equipo y Marea Amarilla, en que Sevilla sea el sitio donde al fin el amor del Jaén Paraíso Interior FS por este trofeo se vea correspondido.

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