José Luis Marín Weil
Eloy
Las consecuencias que la guerra de Irán está teniendo en la economía mundial están provocando tensiones en múltiples sectores. Se está viviendo el olivar jiennense donde el encarecimiento de los fertilizantes mantiene en vilo a unos agricultores que no entienden por qué asciende también el precio del combustible que usan, si este no pasa por el estrecho de Ormuz, que es el que está siendo atacado por las fuerzas iraníes, que impiden el paso a los buques petroleros.
Pero si hay un sector que se está viendo especialmente perjudicado por el ascenso de los precios de los carburantes ese es el de los transportes. Concretamente, las empresas dedicadas a trasladar viajeros hablan de una situación muy complicada, incluso viendo peligrar su supervivencia si no llega pronto la ayuda de las administraciones.
Así lo afirma en declaraciones a Jaén Hoy el presidente de la Asociación de Transporte de Viajeros de Jaén Unibús, Raúl Gil, quien explica que la situación de las empresas jiennenses es especialmente delicada. “La mayoría trabajamos con touroperadores y son viajes que se reservaron hace tiempo, que ya están pagados a los precios que había antes y no se pueden modificar, hay que prestar esos servicios. Por eso ahora mismo el sector del transporte de viajeros trabaja a pérdidas, el precio del carburante nos afecta de una manera muy directa”, expresa el presidente de la patronal jiennense.
Explica que para una empresa dedicada a este servicio, los gastos en combustible suponen habitualmente un 30 por ciento del total, teniendo cuenta que en la última semana el precio tanto de la gasolina como del diésel han subido por encima de un 40 por ciento, nos podemos hacer una idea de lo dañada que se va a ver la contabilidad de este tipo de negocios.
“Necesitamos la ayuda del Gobierno, si no llegan medidas estamos abocados a la quiebra. Si no hay touroperación lo podemos pasar muy mal”, advierte sobre una situación que afecta a los propietarios de los más de 400 autocares que operan desde la provincia de Jaén.
Y alerta también sobre el impacto que todo esto puede tener en el sector turístico, en auge en territorio jiennense. Ya las agencias de viajes provinciales han advertido que las cancelaciones para Semana Santa han ascendido a un 60 por ciento del total. “Con estos precios la gente deja de viajar, y si no viaja no se aloja en hoteles, no va a restaurantes, ni contrata guías turísticos ni servicios de oleoturismo. Con esta situación pierde todo el mundo, es algo que nos afecta a todos, resume Raúl Gil.
Así, hacen un llamamiento a las administraciones para que impongan medidas que ayuden a controlar la escalada de los precios de los carburantes y que de esta forma lancen un salvavidas a un sector del que viven miles de familias en la provincia de Jaén. Y eso sin contar a las empresas logísticas, dedicadas al transporte de mercancías, que se encuentran en una situación muy similar.
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