El arte de lo cotidiano o la cerámica 'pocha' que viaja desde Sierra Mágina a todo el mundo

Layla Sierra y David Galindo, de Rapiditas Studio, trasladan su taller de cerámica artística a Cambil

Layla Sierra de Rapiditas Studio muestra parte de su obra en su taller de Cambil.
Layla Sierra de Rapiditas Studio muestra parte de su obra en su taller de Cambil. / EFE/José Manuel Pedrosa
Gines Donaire

Jaén, 03 de enero 2026 - 06:00

Layla Sierra y David Galindo llevan poco más de un mes residiendo en Cambil, en la Sierra Mágina jiennense, a donde han trasladado su taller de cerámica artística Rapiditas Studio, una firma que exporta a todo el mundo piezas que simbolizan el arte de lo cotidiano.

“Creamos este proyecto en plena pandemia con la intención de divertirnos, y pronto nos dimos cuenta de que a la gente también le divertía”, comenta a EFE la diseñadora gráfica Layla Sierra, de 41 años, que, junto a su compañero David, de 51, dan vida a este negocio que supone una reinterpretación del objeto pop y de la marca imperialista, transformado luego en objeto cotidiano.

Rapiditas Studio, nombre inspirado en una revista italiana de automovilismo de principios del siglo XX, nació en Granada, una ciudad que sus promotores han tenido que abandonar forzados por la presión inmobiliaria.

Ahora han comprado una casa en Cambil, una población de apenas 2.600 habitantes en el parque natural de Sierra Mágina, y también han alquilado un viejo taller del que salen sus piezas de cerámica con destino a países como el Reino Unido, Estados Unidos, Corea del Sur y Japón.

La suya no es una cerámica tradicional, entre otras cosas porque venían de mundos muy diferentes y tuvieron que aprender el oficio de artesano. No utilizan el torno, sino que se basan en los moldes de escayola a los que luego incorporan sus creaciones artísticas.

Fusionamos el diseño gráfico y la cerámica para crear piezas únicas que reinterpretan objetos pop, marcas y la cultura de Internet, utilizando el humor, lo kitsch y el feísmo para elevar lo cotidiano a arte con un toque contemporáneo y provocador, transformando memes y símbolos modernos en objetos tangibles”, señala David Galindo, que antes se dedicaba a la organización de eventos musicales.

El resultado de ese trabajo son piezas de cerámica hechas a mano con alta calidad, creando un contraste entre lo efímero digital y lo tangible del barro.

Diseño gráfico de las piezas.
Diseño gráfico de las piezas. / EFE/José Manuel Pedrosa

“A partir de las reproducciones gráficas de los hechos, el objeto de arcilla se elevará en este proceso a la dignidad de una obra artística que merece ser contemplada”, subraya este emprendedor madrileño.

Y añade: “Nuestras obras se distinguen por un profundo contenido estético y sociológico, combinando diversión, sarcasmo y rigor técnico para reflexionar sobre la sociedad contemporánea y sus paradojas estructurales”.

A Layla y a David también les inspiran en sus creaciones los iconos culturales que Japón ha brindado al mundo. “Este enfoque nos invita a incorporar estas influencias en nuestras propias narrativa de vida, continuando así la conversación entre lo local y lo global, lo personal y lo colectivo”, recalcan.

David Galindo de Rapiditas Studio en su taller de Cambil en Jaén.
David Galindo de Rapiditas Studio en su taller de Cambil en Jaén. / EFE/José Manuel Pedrosa

Los creadores de Rapiditas Estudio están encantados con su nuevo emplazamiento. “Las zonas rurales van a ir acogiendo cada vez a más personas que huyen de las grandes ciudades por la carestía de la vivienda”, señalan.

En su caso, vivir en Cambil no les supone ningún contratiempo para el desarrollo de su firma de cerámica artística. Es más, creen incluso que trabajar rodeados de las montañas de Sierra Mágina les concede mayor placer e inspiración a su trabajo.

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