Cristina Sánchez presenta en Jaén “Mujer y Torero”: "Es el momento de mostrar a la persona tras el traje"
Cristina Sánchez presenta en Jaén “Mujer y Torero”(Editorial El Paseíllo) que alcanza ya su segunda edición
Cristina Sánchez presenta en Jaén “Mujer y Torero” (Editorial El Paseíllo) que alcanza ya su segunda edición. Cristina Sánchez es la única mujer en la historia taurina de la ciudad de Jaén que ha hecho el paseíllo aquí como matador de toros. Retirada del toreo activo, sigue cerca de los ruedos ejerciendo como apoderada del novillero Tomás Bastos, compaginándolo con otros proyectos profesionales.
Horas antes de volver a hacer el paseíllo en nuestra tierra “a través de la palabra”, atiende a Jaén Hoy. Con ella conversamos en torno a este nuevo libro que nos descubre una de las biografías taurinas más interesantes, la de una mujer que escribió una historia legendaria en el mundo de los toros.
Pregunta.Tras años de trayectoria, ¿por qué ha sentido que este era el momento preciso para plasmar sus vivencias en "Mujer y Torero"?
Respuesta.Después de tantos años de trayectoria, he sentido que este era el momento porque por fin tenía la distancia suficiente para mirar todo sin juicio, sin prisa y sin necesidad de demostrar nada. Durante mucho tiempo, estuve ocupada sobreviviendo y abriendo camino, resistiendo, y ahora podía parar y comprender. He sentido que era el momento porque lo vivido no era solo mío, podía servir a otras personas que también han tenido que abrirse paso en terrenos donde parecía que no había sitio para ellos.
P.¿Qué queda de aquella Cristina que tomó la alternativa en Nimes en 1996 en las páginas de este libro?
R.Queda mucho, queda todo. Yo creo que estamos hechos de pedacitos de vida, de aquello que vamos acumulando de todas nuestras experiencias, de todos nuestros aprendizajes y de todo lo que vamos sumando. Creo que lo que te aporta tiene siempre que quedar y revalorizarse incluso con el tiempo y, bueno, el sueño de una niña que lo cumplió en aquella alternativa al que luego vinieron detrás muchos sueños más, y yo creo que queda toda la fortaleza y el aprendizaje de vida.
P.¿Cuál fue el precio personal más alto que tuvo que pagar por ser "la mujer" en un cartel de hombres?
R.El precio personal más alto que tuve que aprender —yo no diría pagar— fue convivir muy pronto con la soledad. No porque faltara gente alrededor, sino porque cuando eres la única mujer en un cartel de hombres, sabes que no hay red. No puedes permitirte dudar ni mostrar fragilidad, porque cualquier gesto se interpreta como una confirmación de que no deberías estar ahí. Aun así, hoy lo miro con agradecimiento. Esa soledad me obligó a reconocerme mejor, a fortalecerme por dentro y a desarrollar una enorme capacidad de resiliencia. No lo he vivido nunca como un pesar ni como un castigo, sino como aprendizajes exigentes que requería mi profesión. Me enseñó a confiar en mí incluso cuando el entorno no lo hacía. El precio fue alto, sí, pero el valor que obtuve a cambio fue mayor: la certeza de que abrir camino, aunque duele, merece la pena cuando sabes que otras personas no tendrán que empezar desde cero.
P.Regresa a Jaén, en cuya plaza hasta la fecha es la única mujer que ha hecho el paseíllo como matador de toros. ¿Qué recuerdos guarda de sus tardes en las plazas de nuestra provincia?
R.Mis recuerdos en la provincia y en Jaén son siempre muy gratos. Yo he tenido la suerte de torear por toda España y de sentir la afición y un poco esa personalidad de cada tierra, de cada provincia. No es lo mismo la gente del sur que la gente del norte; no es lo mismo los españoles que los portugueses. Yo creo que sentir siempre el cariño del pueblo andaluz y toda esa provincia... son gente amable, gente afable, gente con un estado de ánimo siempre en la plaza de toros muy a favor del torero. Guardo un gran cariño y un gran recuerdo de esos tiempos y de esas plazas pisadas.
P.Usted vivió unos años en que los toreros tenían una presencia constante en la sociedad y especialmente en los medios de comunicación. De hecho en su libro así lo refleja. Hoy la situación es bastante distinta y el gran público no conoce a los toreros actuales. ¿Cree que libros como el suyo ayudan a humanizar la figura del torero ante las nuevas generaciones?
R.Sí, creo que el libro de 'Mujer y torero' puede empatizar de alguna manera con estas nuevas generaciones. Ya que, durante mucho tiempo, durante muchos años, han estado lanzando un mensaje bastante falso, bastante erróneo y bastante sucio, con lo que es realmente la tauromaquia y lo que es el toreo. Yo creo que crecí y, además, precisamente por eso sentí la necesidad de escribirlo: las nuevas generaciones necesitan entender a las personas más allá del personaje. Durante mucho tiempo la figura del torero se ha visto envuelta en estereotipos tanto idealizados como rechazados, que no siempre dejan espacio para la humanidad que hay detrás de todo esto.
R.'Mujer y torero' no pretende convencer a nadie ni justificar nada sino mostrar a la persona que hay detrás del traje con sus dudas, con sus miedos, sus decisiones y su proceso de crecimiento. Cuando humanizamos, aparece la empatía, y desde la empatía es mucho más fácil comprender, aunque no siempre se tenga que estar de acuerdo o siempre se comparta. Creo que las nuevas generaciones valoran la autenticidad y la coherencia. Un libro así abre espacio al diálogo. Al diálogo más honesto, donde el torero deja de ser un símbolo para ser un ser humano que se enfrenta a sus retos como cualquier otro en la vida.
P.Usted ha continuado vinculada al mundo del toro más allá del ruedo. Ha ejercido como comentarista en retransmisiones de festejos y desde hace unos años es apoderada. ¿Cómo ha vivido esta transición? ¿Qué le han aportado estas otras facetas?
R.Sí, después de dejar el toro, he tenido varias facetas en mi vida. Estuve metida en los medios de comunicación durante dieciocho primero en la radio, luego en Castilla-La Mancha Televisión, después en Movistar. Y entre tanto hacía más cosas He presentado y he dirigido programa de televisión, he compartido tertulias... Yo creo que es bueno reinventarse y no solo reinventarse, sino seguir queriendo crecer en otros ámbitos aunque siempre buscando y estando muy cerca del mundo taurino. Es donde me he formado, soy la persona que soy gracias a todos esos valores que el mundo del toro me ha dejado y he podido luego seguir ejerciendo y estar dentro del mundo del toro a través de otras facetas como ha sido la de los medios de comunicación.
R.También he sido empresaria y soy empresaria: tuve una firma de ropa y ahora tengo otra empresa dedicada al campo. Y en este momento también estoy ejerciendo de apoderada. Son facetas muy distintas, aunque estén dentro del conglomerado taurino, pero no tiene nada que ver estar toreando, estar en activo, con estar comentando los toros. Y no tiene nada que ver comentar una corrida de toros con trabajar como apoderado, como mentor... mentor, apoderado de un torero. Son facetas que todas y cada una de ellas para mí me han enseñado muchísimo, me han enseñado también a ver desde otro lugar la tauromaquia y también desde ese otro lugar que lo puedo comprender y lo puedo explicar, y todo es muy gratificante. Yo creo que todo lo que envuelve el toro es muy gratificante porque es muy apasionante. Entonces, en esta aventura de crecer, aprender y formarme es en la que sigo.
P.Precisamente, ha sido un torero que ha evolucionado profesionalmente hacia otros ámbitos profesionales, demostrando una inquietud por otros sectores más allá de la tauromaquia ¿En qué otras vertientes se ha desarrollado Cristina Sánchez a nivel personal y profesional en los últimos años?
Soy una mujer bastante inquieta y sobre todo muy curiosa. Me gusta aprender y aparte de la formación vital que he tenido a través de la tauromaquia con todos los valores que me ha aportado, en esa inquietud he querido formarme y siempre me ha llamado mucho la atención cómo piensa un torero, porque al final tiene esos valores: por qué es capaz de atravesar el miedo, por qué tiene esa manera de estar, de ser y de afrontar problemas muy diferentes quizá a los demás. Muchas veces dicen que los toreros están hechos de otra pasta, pero realmente lo que trabajan mucho es, aparte de lo físico, lo mental. Y todo lo que es neurociencia me apasiona. Ver cómo o saber, sobre todo, cómo funciona el cerebro. Cómo se forman esos patrones mentales con todas nuestras creencias, todo aquello que nos va sucediendo a lo largo de la vida y cómo lo vamos gestionando cada uno a nuestra manera.
Me puse a estudiar y a formarme en PNL, que es Programación Neurolingüística; también en Psicología Positiva, Mindfulness y Gestión de Emociones; y lo último que he hecho es Coaching Transpersonal y estoy muy enfocada en todo lo que tiene que ver con el liderazgo de servicio. Enfocada también a grupos, a empresas, a propia gente del toro. A un torero creo que todo este tipo de aprendizajes y de enseñanzas y de conocimiento personal es sumamente importante.
Y una vez que he hecho yo ese camino, ese proceso hacia dentro, ese conocimiento personal y ese crecimiento, por encima de todo, personal, pues ahora lo llevo también a lo profesional y en eso es en lo último que me estoy desarrollando. Y aparte de dar conferencias y hacer mentorías estoy colaborando también y trabajando junto a mi marido en el apoderamiento y en una empresa suya que ya lleva treinta con ella dedicada al campo, al riego, impermeabilización de lagos, pívots...
En fin, hago de todo un poquito y todo, la verdad, con la ilusión siempre de seguir hacia adelante, de poder hacer cosas, poder aprender y poder poner al servicio de los demás, pues todo aquello también que he aprendido. Acompañarlos en ese camino a encontrar su mejor versión.
P.Acabamos de conocer en estos días una nueva maniobra prohibicionista por parte del Gobierno, que pretende impedir la entrada de menores de dieciocho años a los festejos taurinos y tomar parte en ellos. Como profesional del sector ¿Qué opinión le merece que nuestros políticos pretendan aplicar estas medidas?
R.Mi opinión es bastante clara. Cuando las decisiones se toman desde la ideología y no desde el conocimiento, se corre el riesgo de imponer en lugar de educar. Impedir que los menores accedan a los toros no es protegerlos, es negarles la posibilidad de conocer una parte de nuestra cultura y formarse o formar su propio criterio. La libertad también consiste en poder acercarse, observar, preguntar y, sobre todo, tener capacidad de decisión, decidir. Quitar esa opción no es avanzar, es simplemente una realidad compleja desde una mirada parcial. Yo creo más en la educación que en la prohibición, y más en el diálogo que en el veto. Para mí el respeto se construye dando herramientas para pensar, no marcando lo que se debe o no se debe pensar y sentir.
P.Esta medida choca precisamente con lo que hemos vivido en la última temporada: afluencia masiva a las plazas de toros y un interés grande por parte de una nueva generación de jóvenes que se está acercando a las plazas de toros. ¿Cómo percibe el presente y el futuro de la tauromaquia?
R.Está claro que lo que quieren hacer o imponer es una maniobra ideológica pura y dura sin ningún sentido porque, efectivamente, si nos remitimos a los datos de los últimos cinco años, ha ido creciendo el número de personas que han acudido a los toros y en esa afluencia de personas que han ido, pues la gente joven se ha volcado.Yo creo que también hemos salido de una cueva en la que nos tenían metidos o en la que nos querían callar; incluso a veces daba miedo decir que eras taurino y yo creo que todo este efecto y toda esta prohibición que quieren imponer a la tauromaquia, pues se les está volviendo totalmente en contra porque está haciendo el efecto precisamente contrario.
R.Cada vez hay más jóvenes que se interesan por la tauromaquia, cada vez también la gente del toro tiene más posibilidad de poder hablar, de poder contar, de poder hacerlo no desde la ideología y del desconocimiento, sobre todo, que eso hace mucho daño. Estar hablando y sobre todo querer prohibir algo que desconoces totalmente y son personas a las que les cuesta mucho sostener una conversación en la que no están de acuerdo. Y creo que un presidente del Gobierno tendría que tener mucha mayor capacidad de diálogo que la que tiene y sobre todo a los hechos me remito: cada vez hay más afluencia, cada vez hay más afición, cada vez se llenan más las plazas y cada vez es más rentable el tema taurino. Con lo cual seguir trabajando es lo que nos queda a la gente del toro, siempre con esa resiliencia que nos caracteriza, que durante años siempre ha sido una profesión atacada porque hay el sacrificio de un animal y no es fácil de entender para todas las personas, pero cuando la gente se acerca, lo conoce y se lo explicamos de la manera que es y lo vive, por encima de todo lo vive, pues normalmente se cambia de opinión. O sea que yo diría que hace falta mucha más cultura taurina a este Gobierno.
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