Jaén cobra voz en el nuevo libro de Martín Paredes: “Me interesa que la ciudad hable de lo que ha vivido y de lo que ha perdido”
El autor jiennense presentará mañana su libro 'Cuentos para un destierro digno' en la Biblioteca Literaria Giennense
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Martín Lorenzo Paredes vuelve a la literatura para hablar de Jaén y desde Jaén con su nuevo libro 'Cuentos para un destierro digno'. En sus páginas, la ciudad deja de ser un simple escenario y se convierte en un organismo vivo: plazas olvidadas, tranvías abandonados y edificios derribados que aún reclaman su lugar en la historia. Publicado por Ediciones Amaniel, el libro reúne catorce relatos en los que costumbrismo, realismo mágico y memoria histórica se entrelazan para dar voz a una Jaén periférica, silenciada y, sin embargo, profundamente viva. Historias como 'El tranvía' o 'Sueño' transforman la ciudad en un espacio simbólico donde la literatura repara lo que la historia oficial dejó atrás, incluido el bombardeo de 1937.
Este universo literario podrá conocerse de cerca este jueves, 19 de febrero, en la Biblioteca Literaria Giennense a las 18:30 horas, cuando Paredes presente el libro acompañado por José Manuel Serrano, director de Jaén Hoy.
Pregunta. 'En Cuentos para un destierro digno', Jaén casi se convierte en un personaje. ¿Lo planteó así desde el inicio?
Respuesta. Sí, totalmente. Jaén es un personaje más del libro. Yo escribo desde aquí y sobre aquí, y la ciudad tiene una carga emocional e histórica enorme. Cada plaza, cada edificio, cada ausencia dice algo. Me interesa que la ciudad hable y que lo haga desde lo que ha vivido y desde lo que ha perdido.
Cada rincón guarda memoria y secretos que merecen ser contados"
P. En el libro hay una atención precisa al detalle urbano: paradas de tranvía, conventos, edificios concretos… ¿Qué papel cumple esa mirada casi cartográfica?
R. Es una forma de documentar. No me interesa una ciudad genérica ni idealizada; quiero señalar los lugares concretos porque ahí es donde han ocurrido los hechos. Nombrarlos es una manera de evitar que desaparezcan del todo.
P. Varios relatos abordan la memoria histórica, especialmente el bombardeo de Jaén de 1937, un episodio poco presente en el relato nacional. ¿Por qué era importante recuperarlo?
R. Fue una tragedia enorme que quedó silenciada. Jaén tuvo su propio Gernika, pero no se recuerda igual. La literatura puede hacer justicia simbólica y devolver dignidad a quienes no la tuvieron en la historia oficial.
P. El realismo mágico atraviesa muchos de los relatos, pero siempre anclado a lo cotidiano. ¿Qué le permite este recurso?
R. Me permite reparar la realidad simbólicamente. Lo fantástico no está para evadir, sino para contar cosas que de otra manera no podrían expresarse. En 'El tranvía', por ejemplo, la violinista no asciende para huir, sino para cerrar una herida colectiva.
A través de lo fantástico, la realidad encuentra un lugar donde sanar"
P. La complejidad de los personajes femeninos es un rasgo destacado. ¿Cómo aborda su construcción?
R. Intento profundizar en sus psicologías y circunstancias. Las mujeres me permiten contar el amor, la fidelidad, la cultura, la tolerancia y la empatía. Algunas historias, como la de un amor entre dos mujeres en una ciudad de provincias, solo podían contarse desde ese contexto.
P. ¿Hay algún relato que sienta especialmente cercano?
R. 'El tranvía' es un relato que me representa mucho. Y también 'Sueño', porque ahí hablo de mi mujer, de mis hijas y del tiempo que se acaba. Todos somos finitos, pero me gusta pensar que después hay algo: cuando yo no esté y ellas tampoco, existirá algún lugar donde volver a encontrarnos.
P. La poesía está muy presente en su forma de narrar. ¿Es un punto de partida o una consecuencia?
R. Es fundamental. Me gusta contar historias, pero también contarlas de forma cuidada, con estética y belleza. La poesía no es un adorno: es una manera de mirar y de expresarse.
P. ¿Qué le gustaría que sintiera el lector al cerrar el libro?
R. Sobre todo, que aprecie cómo está escrito. Que perciba la belleza de la escritura, incluso más que la historia en sí. Al final, muchas historias se repiten, siempre es lo mismo; lo importante es contarlas de una forma diferente.
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