El Puente La Sierra achica el barro tras la riada: "La destrucción ha sido total"

Los vecinos intentan limpiar sus viviendas mientras miran al cielo esperando que no vuelva a llover de forma torrencial

Vecinos de Los Puentes, en Jaén, desalojados tras la crecida del río: “Cuando entras a la casa y ves como está, se pasa mal”

Así quedó el Puente La Sierra tras la riada provocada por la borrasca Kristin / Esther Garrido y Jesús Mudarra

Sigue lloviendo sobre el Puente La Sierra. La Policía Local custodia el tráfico en la rotonda de entrada, mientras los coches circulan despacio para no patinar y para no salpicar de barro con sus ruedas las casas. El fango lo cubre todo, como un testigo de la debastación que provocaron los ríos Eliche y Jaén al desbordarse, una vez más, en este barrio residencial de Jaén capital.

Miguel Ángel Fuentes, con botas de agua manchadas casi hasta las rodillas, y que viene desde la entrada al sendero de Los Cañones, afirma que "la destrucción ha sido total". "He estado allí y he rescatado a cuatro cinco tortugas que he devuelto al cauce. Está todo destrozado. El agua bajó con muchísima fuerza y ha traído troncos y maleza. No se pued pasar por allí", apunta para Jaén Hoy antes de seguir el camino hacia su casa mirando al cielo, esperando que no vuelva a caer otra tromba como la de este miércoles.

Una vecina se afana a escasos metros por sacar el barro del bar que regenta. Rechaza hablar con esta Redacción, no quiere aparecer en los medios, e incluso impide que uno de sus trabajadores, que está sacando fango a carretas de una terraza en la que el nivel del agua ha superado al de las mesas, nos atienda. Están siendo días difíciles para unos jiennenses que cada vez que llueve miran hacia el río junto al que construyeron sus casas y sus negocios, muchos de los cuáles todavía siguen sin regularizar pues se levantaron sobre zonas inundables.

Una de las afectadas que sí accede a atender a este medio es Margarita Espejo. Lleva dos noches sin dormir. No es solo el cansancio físico, es la vigilia permanente de quien vive pendiente de un río que amenaza con volver. “Estoy agotada, no he descansado en dos días y ya no sabes ni cómo pensar”, dice, con la voz todavía atravesada por la tensión.

Momentos de angustia

La crecida llegó después de horas de espera, de dudar y de mirar el cauce una y otra vez: “Que si sale, que si no sale, esa incertidumbre te mata”. Hasta que el agua comienza a inundarlo todo y, entonces, todo se acelera y no te da tiempo a pensar. “Bajamos al garaje, sacamos los coches y ya no me dio tiempo a más. No piensas, actúas”, aclara a Jaén Hoy.

Margarita dejó atrás una moto, herramientas, muebles, recuerdos: “Lo dejas todo porque entiendes que la prioridad es salir y que te puedes quedar aislada”. Desde entonces, ha tenido que bajar varias veces a su casa a por ropa y, cada vez que abre las puertas, “es un bajón emocional muy fuerte”. Salones inutilizados, muebles arruinados, la piscina anegada, sin luz ni agua.

Pese a que hubo una respuesta muy rápida, para Espejo el principal problema está en la falta de previsión. Denuncia que “ya ha pasado con anterioridad” y que “no se ha reforzado la zona de Los Cañones con presas, algo que llevamos años pidiendo”. Además, también apunta a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, que no ha mantenido limpio el cauce: “Esto en Córdoba no pasa, ni en Málaga, porque si hay mucha suciedad, se quita y Jaén no es menos”.

Por el momento, la vecina de Puente de la Sierra no contempla regresar a su casa aunque las autoridades señalasen que es seguro, especialmente, de cara a las previsiones meteorológicas de la semana que viene, con temor de que esto se vuelva a repetir: “Llueve sobre mojado, la tierra ya no traga y el río sube rapidísimo”, finaliza.

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