“Comida casera XXL a un precio económico”: así es el bar de Jaén con las tapas más grandes que siempre tiene cola
Aunque pidas raciones, con cada bebida seguirán trayendo tapas de gran tamaño en el este bar junto a la Universidad de Jaén
¿Cuánto costaba tapear por las tascas de Jaén hace un siglo? Las tapas más míticas y sus precios en pesetas
Hay quienes van para saciar su hambre y quienes van para saciar su curiosidad. Desde que abriera sus puertas hace ya varias décadas en el barrio de la Universidad de Jaén —concretamente en el número uno de la calle del Cardenal Marcelo Spínola— el tamaño de sus tapas y raciones lo ha hecho famoso.
Hablamos del conocido Bar Barranco, donde salir por la puerta con hambre es un hecho del todo improbable. Es el lugar perfecto para pedir raciones para compartir, pero sin pasarse, ya que tienen la buena costumbre de seguir poniendo tapas gigantes con cada bebida, aunque hayas pedido raciones en tu comanda.
“La primera tapa suele ser una hamburguesa de carne tierna”, apunta Sara Serrano, una clienta habitual del Bar Barranco, en su reseña en TripAdvisor. Pero si hay algo que llama soberanamente la atención de quienes se sientan en su mesa o buscan información del local por internet es el tamaño de sus flamenquines XXL —de 650 gramos, nada menos— y sus san jacobos que simulan tomos de la enciclopedia universal o “el libro gordo de Petete”, como algunos cariñosamente lo llaman.
Otra de las ventajas es que, en caso de que sobre comida —algo que pasa el 99 por ciento de las veces, ya que es imposible calcular sin pasarte— el personal, amable y cercano, te podrá dar un táper para que te lleves el resto a casa. Con suerte, tendrás parte de las comidas o cenas de la semana cubiertas, si es que no es para hacer muy feliz al peludo de casa.
El bar de Jaén que visita la gente de fuera de la ciudad
La fama que precede a las enormes tapas y raciones de Barranco hace que no solo vaya gente de Jaén, sino también de fuera de la provincia. Es el caso de Mónica T. que viajó desde Granada para probarlo en familia. “Buen trato y servicio: tardaron muy poco en atendernos. La comida muy rica y abundante. Repetiremos”.
Para otros clientes como Juan Fran V es, sin duda “el mejor sitio para comer y beber en Jaén”. Una opinión que corrobora con su reseña pública, en la que señala que lo mejor son las “tapas con mucha cantidad y buena calidad. Flamenquines, hamburguesas, bocadillos y raciones enormes para comer en familia y con amigos por un precio que no encontrarás en ninguna parte”.
Isra Josue lo resume con una frase clave: “comida casera XXL a un precio económico. Destacan sus roscas, flamenquines, alpargatas o croquetas, y también sus tapas como hamburguesas y perritos a un precio inmejorable”. Eso sí, avisa de que, dada la fama y lo barato que es tapear aquí, “tanto en los almuerzos como en las cenas suele estar bastante concurrido de comensales en su pequeñito salón y barra”.
Bocadillos, roscas y alpargatas gigantes y baratas
Para los amantes de los bocatas, Miguel Ángel aporta en su reseña un dato crucial: “espectacular los tamaños de las raciones y bocadillos, pero los fines de semana no hay bocadillos. El precio es muy asequible. Tienes que ir con paciencia, pues esta siempre a tope. Todo muy sabroso, recomiendo visitar y pedir una alpargata”. Se refiere a las interminables opciones de la tostada gigante de pan con todo tipo de ingredientes, como las alpargatas de magreta, de kebab, la alpargata Barranco —con lomo, queso, pimientos y bacon—, o la sol y sombra —con jamón, huevos fritos y pimientos—. Igualmente con las roscas y ambos productos de casi medio kilo de peso —480 gramos para ser exactos—.
Los carnívoros pueden elegir hasta entre catorce tipos de solomillos, seis variantes de pechuga de pollo, además de otros platos propios para los seguidores de la casquería, como sesos al pil-pil o hasta seis sabores diferentes de sus flamenquines gigantes.
Con horario de apertura de 12:30 a medianoche de manera ininterrumpida, únicamente cierra los martes por descanso de personal. Tanto si quieres sorprender a algún amigo como si buscas ponerte las botas por poco precio, una visita al Bar Barranco de Jaén es una experiencia que hay que vivir, al menos, una vez en la vida. Y si ese día no has desayunado… a más tocas.
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