Descubre la tradición alfarera de Úbeda en un recorrido único por sus monumentos y el Museo Paco Tito

Disfruta de un recorrido impresionante por sus monumentos históricos y el Museo Paco Tito, donde descubrirás la esencia de esta artesanía milenaria

Cómo visitar el Renacimiento de Úbeda sin barreras: monumentos, itinerarios y claves prácticas

El maestro alfarero Pablo Tito muestra una obra de gran formato con vidriado tradicional y artesanal en Úbeda. / Balta Fotógrafo

Las raíces de la alfarería de Úbeda son anteriores a la Edad Media y forman parte del patrimonio etnológico más característico de la Ciudad Patrimonio de la Humanidad.

No en vano, en 2012 se declara a ÚbedaZona de Interés Artesanal de Andalucía’. A ello se suma que, recientemente se ha formado la Asociación de Artesanos de Úbeda que trabaja de forma colaborativa con el ayuntamiento ubetense y otras instituciones para promover, difundir y proteger los oficios artesanales locales —incluida la alfarería— articulando actividades, ferias, difusión y apoyo a los profesionales que conforman este sector.

La alfarería tradicional ubetense cuenta con características técnicas y estéticas propias, como el empleo de vidriados, tornos manuales y procesos de cocción.

Nombres muy conocidos como los de la saga de los Paco y Pablo Tito, cuya actividad ha dado lugar al Museo de Alfarería Paco Tito ‘Memoria de lo Cotidiano’, ponen en valor tanto las piezas como la historia del oficio ubetense y su evolución técnica y social.

Sin embargo, hay muchos más maestros alfareros dedicados en cuerpo y alma a esta artesanía que no pasa de moda en la bella Úbeda.

Ruta del barrio alfarero en Úbeda

Itinerario de la ruta alfarera en Úbeda

Siguiendo su estela y la de los numerosos edificios palaciegos y religiosos que se alzan en los barrios de San Millán y Santo Tomás, podrás saborear la esencia más genuinamente andaluza de la ciudad de Úbeda.

El Museo de Alfarería ‘Paco Tito, Memoria de lo Cotidiano’ fue creado por este célebre alfarero local que, mediante la donación de una importante colección privada, hizo posible la fundación del museo en 2007. Ubicado en un antiguo caserón que sigue respetando la distribución tradicional de la casa-alfar ubetense, este museo expone algunos de los trabajos de alfarería más notorios de la región, piezas tradicionales como aceiteras, cazuelas o botijas que, más allá de su funcionalidad, constituyen auténticas obras de arte.

Muy cerca, y dando nombre al barrio, se erige la popular Iglesia de San Millán. De su actual fábrica el elemento más primitivo es la torre-campanario, tardorrománica, ejecutada a finales del siglo XIII.

Subiendo cualquiera de las cuestas frente a este templo encontramos uno de los tramos más bellos de las murallas ubetenses, que se extiende desde la Puerta del Losal hasta la de Santa Lucía. Delante de él se abre aquí, desde hace siglos, un espacio verde denominado ‘Huerto del Carmen’, que perteneció al Convento de San Miguel.

Bordeando la muralla tomamos el callejón de Navarro para acceder al yacimiento arqueológico de Santo Tomás Cantuariense. Se trata de una intervención en las ruinas de una de las primeras y principales iglesias que se construyen en Úbeda, hacia la segunda mitad del siglo XIII.

Los vestigios muestran la mezcolanza de una serie de elementos que aúnan los postulados tardorrománicos y mudéjares con la llegada de las nuevas soluciones arquitectónicas del gótico europeo.

Más tarde, a comienzos del segundo cuarto del siglo XVI, la construcción de la Capilla de Nuestra Señora de la Concepción o de la Purísima, primitiva capilla funeraria de la familia de los Cobos, supuso la mayor y más profunda alteración y reordenación de la primitiva estructura de iglesia medieval.

En la contigua Plaza del Carmen encontramos la Casa del Blanquillo, conocida también como la casa de “Las Bolas” por la original decoración de su cornisa. Su fachada exhibe un claro ejemplo de portada plateresca, con la característica doble ventana sobre la puerta de ingreso. En el interior destaca su patio columnado y sus bodegas.

Volviendo sobre nuestros pasos llegamos al Palacio de Francisco de los Cobos. Hoy en restauración, está comunicado interiormente con la Sacra Capilla del Salvador. El edificio es trazado en 1531 por el arquitecto Luis de Vega, quien ya había construido para el secretario de Carlos V otro palacio en Valladolid. Su impresionante fachada de sillería es un enorme plano que predomina sobre los escasos huecos.

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Sobre la portada aparecen la cruz y las conchas, atributos de la Orden de Santiago, de la cual Cobos fue Comendador Mayor. El espacio interno se estructura en torno a un exquisito patio con dos galerías porticadas, la inferior de arcos de medio punto y la superior de arcos carpaneles, que apoyan sobre esbeltas columnas con capiteles de temática heráldica. La aristocrática fuente original de este patio preside hoy la Plaza Vázquez de Molina.

Finalizamos la ruta en el Yacimiento Arqueológico de las Eras del Alcázar. Situado en el lugar del primer asentamiento de la ciudad, asomada al escarpe sur, este yacimiento arqueológico es, en este momento, uno de los sitios arqueológicos más importantes de Andalucía, por la entidad histórica de sus bienes y su estado de conservación.

El yacimiento se sitúa bajo el actual barrio del Alcázar. Sus registros, con una ocupación ininterrumpida de más de 6.000 años de antigüedad, no sólo identifican a Úbeda como una de las ciudades más antiguas de Andalucía, sino que permiten, gracias a su registro y análisis científico, explicar y exponer, de forma ejemplar, la historia de su origen y, desde ella, la de la propia ciudad, ya que hoy es el único caso capaz de mostrar este proceso gracias a su desarrollo ininterrumpido, convirtiendo a Úbeda en la ciudad más antigua —científicamente documentada— de Europa Occidental.

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