De Cofradías

Silvia María Pérez González

Una gran ciudad cofrade a fines de la Edad Media

24 de febrero 2026 - 03:09

Puede que en alguna ocasión se hayan preguntado cuántas cofradías tenía la Sevilla bajomedieval. Puedo proporcionales una cifra que no se ajusta totalmente a la realidad: 94, que es la que nos ofrecen los Protocolos notariales entre 1441 y 1504. Esta documentación no se conserva en su integridad por lo que, entre los papeles perdidos por las riadas del Guadalquivir o los diversos avatares acaecidos a lo largo del tiempo, debieron figurar otras cofradías de las que jamás tendremos constancia.

Las hermandades de la Sevilla bajomedieval, con algunas excepciones, respondían a uno de los rasgos distintivos de este tipo de instituciones: su carácter auténticamente laical. Fundadas a iniciativa individual o colectiva, lo cierto es que a través de ellas los laicos encontraron la mejor forma de encauzar, dirigir y controlar su religiosidad con cierta autonomía con respecto a las jerarquías eclesiásticas.

Esta relativa independencia se pone especialmente de manifiesto en la vertiente más mundana de la existencia de las cofradías, que es la que recogen los Protocolos notariales. Se trata de todos aquellos aspectos de la vida de estas instituciones que superaban los límites marcados por su carácter religioso, viéndose obligadas a acudir a las escribanías públicas para abrirse hacia la sociedad en la que estaban incardinadas. Y es esta salida de sus respectivos hospitales, verdaderas casas de hermandad, lo que nos permite conocer las características de estas asociaciones, su organización, su financiación, los grupos sociales que las integraban, sus actividades económicas, culturales y benéfico-asistenciales, etc. De todo ello les ilustraremos cada martes de Cuaresma.

stats