Notas al margen
David Fernández
El PSOE ha desconectado de la mayoría
Se está considerando histórico que una chirigota de Sevilla, Ssshhhh, haya ganado por vez primera el concurso del Carnaval de Cádiz. Con un tipo de saeteros, por cierto, que entronca con ambas ciudades, ya que la saeta carcelera se considera con origen gaditano. Sin quitarle mérito a la chirigota del Bizcocho y Pablo de la Prida, está desfasada la consideración de que Sevilla y Cádiz son mundos enfrentados. Eso que escribió Fernando Villalón de que el mundo se divide en dos partes, Sevilla y Cádiz, ya no funciona así. Hoy Sevilla y Cádiz están en la misma parte del mundo.
Esa frase de las dos partes la popularizó después Antonio Burgos, que fue uno de los que contribuyó a que Sevilla y Cádiz estuvieran en Andalucía como una sola parte del mundo. Burgos, nacido en Sevilla, ganó primeros premios en el Carnaval de Cádiz como autor de las letras del coro de La Viña y fue nombrado Hijo Adoptivo. A él se debe cierta gaditanización de Sevilla y cierta sevillanización de Cádiz, además de la letra de las Habaneras de Cai, que es el mejor piropo que se le ha escrito a Cádiz.
En Sevilla no hay Carnaval en las calles, porque los aficionados sevillanos se van a Cádiz. Ni concurso, porque las agrupaciones van al Teatro Falla de Cádiz, y de vez en cuando hasta ganan premios. No pasa sólo con el Carnaval. Aunque el pregonero del Carnaval de este año es Manu Sánchez, natural de Dos Hermanas (Sevilla). Y yo, que nací en Cádiz, fui pregonero de la Semana Santa de Sevilla el año pasado. Y el autor del cartel de la Semana Santa de Sevilla de este año es Antoine Cas, que nació en Cádiz. Y la autora del cartel de la Semana Santa de Cádiz es Isabel Sola, que nació en Sevilla. Y el presidente del Cádiz CF es Manuel Vizcaíno, sevillano y sevillista (lo que a veces se le recuerda cuando pierden partidos). Y el obispo en funciones de Cádiz, Ramón Valdivia, nacido en Osuna, es obispo auxiliar de Sevilla y se pide por él en todas las misas sevillanas y gaditanas.
Desde que llegó la democracia a los ayuntamientos, en 1979, ningún alcalde de Cádiz ha nacido en la ciudad. El primero, Carlos Díaz, nació en Sevilla. El actual, Bruno García, nació en Jerez. Como escribió Antonio Burgos, la gente nace donde le sale de los cojones. Y ya lo ven: cada cual se integra donde le llaman, o donde más le gusta. De Sevilla a Cádiz y viceversa hay poco más de 100 kilómetros. La autopista ya es como una avenida urbana llena de baches.
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