Notas al margen
David Fernández
El PSOE ha desconectado de la mayoría
El ministro Óscar López dormirá a pierna suelta tras achacar la última derrota socialista al difunto Javier Lambán. Creíamos haberlo oído todo cuando Óscar Puente atribuyó el deterioro de la red ferroviaria a la gestión del PP y ¡al cambio climático!, pero López le ha superado desde la bajeza más pelotillera. Tras su debacle en Extremadura y Aragón, al PSOE ya no le queda otra que cruzar los dedos y esperar a que el PP y Vox lo echen todo a perder con errores no forzados -como en 2023- antes de las generales. Pero esta vez será difícil porque se pondrán de acuerdo hasta en el teatrillo. Vox cada vez atrae a más descontentos de la izquierda porque no es lo mismo que Alternativa para Alemania y la gente le ha perdido el miedo. El PP parece haberse sacudido sus complejos y el PSOE algún día tendrá que aceptar que no puede despreciar a sus votantes. Al fin y al cabo es el mejor agente electoral de Vox. Sánchez da por descontado otro fracaso en Castilla y León y será entonces cuando Andalucía se convierta en el termómetro para medir la fortaleza de la marca PSOE. Hasta las generales, el Gobierno podría hacer algo tangible entretanto y cambiar lo que está en su mano en beneficio de la mayoría social.
Si la economía va como un cohete, ¿por qué necesitamos un escudo social? Si presumimos de una recaudación récord, gracias al IVA que pagamos todos por ejemplo, ¿por qué no se destinan más fondos para abaratar los alquileres y bonificar la compra de una vivienda a los más jóvenes y las rentas modestas? ¿Por qué el PSOE se niega a prorrogar los alquileres? ¿Porque se le ocurrió a sus socios y ha quedado en evidencia? También podría rebajar el IRPF para mitigar la colosal subida de la cesta de la compra. Y ya puestos, mejorar la red eléctrica y la de transportes en general. Dan tanto miedo los trenes como muchas carreteras. El ciudadano de a pie sólo piensa en llenar la nevera y encender la calefacción sin echarse a temblar. ¿Cómo es posible que el PIB siga imparable, que seamos los que más empleo creamos y los que más fondos europeos gestionamos y que la desigualdad no pare de crecer? La desconexión del personal es tan profunda porque algo no cuadra, incluso para quienes tienen un piso pero no saben si sus hijos podrán presumir de lo mismo. La vocación del PSOE siempre fue llegar a las capas más amplias. Hasta que ha perdido la calle, el olfato y la iniciativa, sometido por sus socios minoritarios, en un país que despertó de repente con la sensación de que está todo por hacer tras la tragedia ferroviaria y el temporal.
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