Alto y claro
José Antonio Carrizosa
¿La guerra que todos perdimos?
Faltan sólo dos días para que se termine enero, el mes más triste del año en Sevilla. Puede que algunos no compartan esta afirmación y piensen que otros meses le superan en tristeza. Hay elementos alegres en enero, que comienza con las fiestas de Año Nuevo, las 12 uvas y esas buenas intenciones para el tiempo por venir. Y sigue con los Reyes Magos, que vienen con la Cabalgata y los regalos y las ilusiones de la infancia que se cumplen en los niños y renacen en los mayores. Y cuando se le ve la espalda a Baltasar, se suele decir que ya se intuye la Cuaresma, con la función del Gran Poder, con el comienzo de la novena de Pasión y otros actos y cultos.
Pero verán ustedes: ¿cuál es el mes con menos procesiones extraordinarias? Por algo será. El mal tiempo condiciona mucho en Sevilla. Y el mal tiempo no son los 43 grados a la sombra de agosto, cuando la gente se podrá ir a Matalascañas o Chipiona, si es que quedan playas después de los temporales de enero. No es costumbre irse a la playa en enero. Y si te vas a Sierra Nevada a esquiar, lleva cadenas, asumes el riesgo de que la nieve te deje tirado en cualquier carretera. Y si te vas a las sierras, debes ir con flotador, porque en Grazalema ya llevan acumulados más de 800 litros por metro cuadrado en enero.
La primavera sevillana es tan alegre porque trae el certificado de defunción del invierno. Por desgracia, enero es posiblemente el mes de mayor mortalidad para los ancianos y los enfermos. Por motivos físicos derivados del frío y por motivos psicológicos de empezar un tiempo nuevo. Fallecen más personas que en otros meses del año. O será que se nota más. Los tanatorios están en temporada alta en enero. Mientras que los hoteles están en la temporada más baja. En la segunda quincena de enero es cuando hay menos turistas.
Y, para colmo de desgracias, este año hemos sufrido la catástrofe ferroviaria de Adamuz (Córdoba), que ocurrió el 18 de enero. Y seis o siete temporales de frío, lluvia y vientos, que también han ocasionado víctimas y daños materiales. Cayeron árboles, y las calles sevillanas están llenas de socavones. Han retrasado las obras que iban a terminar el Viernes de Dolores, y ahora deben ir a paso de mudá. A pesar de las rebajas, los comercios han vendido menos. Y tampoco tocó la Lotería del Niño en Sevilla. Y Óscar Puente dijo que no habrá AVE en Andalucía hasta febrero. Y Pedro Sánchez amenazó a Trump con enviar tropas a Groenlandia en enero.
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