Los guardianes ante las nevadas de las carreteras de Jaén: "Es un trabajo muy sacrificado"
Jaén es la segunda provincia de Andalucía con más kilómetros en el plan de Vialidad Invernal de la Junta de Andalucía
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A 1.400 metros el aire es gélido en este mes de enero y congela el cuerpo a la intemperie de los altos poblados de Santiago-Pontones, una de las zonas a más altura de la provincia. Allí, el paisaje es como una postal de Navidad, la nieve se vuelve la absoluta protagonista y el blanco se impone sobre cualquier elemento, casas, montañas, árboles, a excepción de las carreteras. Juan Pedro Alarcón, encargado de la conservación Norte de Jaén, pasa con su vehículo y comanda los quitanieves que recorren varias veces las vías de la comarca de Segura.
Con la seriedad que impone su experiencia de casi 20 años en la zona va al volante de un coche de apoyo, mientras los camiones quitanieves con grandes cuchillas barren la carretera, esparciendo fundente y retirando la nieve acumulada. En calles más estrechas, otros vehículos más pequeños, equipados con palas menores, cumplen la misma función.
La provincia de Jaén cuenta con casi 2.000 kilómetros de red autonómica, de los cuales 683 kilómetros requieren atención especial en invierno, el 45% de la red provincial. Se trata de la segunda provincia de Andalucía con más kilómetros en el plan de Vialidad Invernal de la Junta de Andalucía, un programa que permite el tráfico en los meses más duros y que se mantiene de noviembre a abril. El territorio jiennense se divide en cuatro zonas, y la noroeste, está a cargo de Luis García, el jefe del Centro de Conservación de Carreteras Norte, incluye tramos que pasan por municipios como Aldeahermosa, Santisteban del Puerto, Castellar, Puente de Génave, y los más complicados como la A-317, entre Santiago-Pontones y Beas de Segura, la A-310, la A-319, la A-6301 o la A-6303. Unas carreteras serpenteantes donde algunas curvas producen vértigo. Incluyen, incluso, algunas carreteras de la provincia de Granada, que se mantienen desde Jaén por eficiencia, coordinadas con los servicios locales de Granada.
Los conductores, que tienen que estar bien expertimentados, y él se equipan bien antes de salir a la nieve: chaqueta refractaria, forros polares, gafas solares para cuando la luz del sol refleja fuerte y botas impermeables. “En la nevada del fin de semana del 24 hemos estado con temperaturas de -2 °C, aunque en otras ocasiones han llegado a -10 °C. Es muy sacrificado, porque tienes que estar muy pendiente para que luego todo salga bien. La mayor satisfacción es ver que la gente puede acceder y ver el espectáculo de la nieve, que hay planificación y coordinación y que no haya ninguna avería de camiones”, añade Alarcón.
García detalla la planificación, con días de antelación se revisan previsiones de temperatura y nevadas para organizar los equipos y el material. “Tenemos un equipo preventivo, dedicado a esparcir sal antes de que se forme el hielo, y dos equipos de quitanieves arriba, listos para actuar curativamente sobre la nieve acumulada”, explica. La jefa de Servicio de Carreteras, Marta Gámez añade que los trabajos preventivos buscan evitar placas de hielo con fundente. Para grandes nevadas, los equipos se coordinan con Guardia Civil y 112, limitando accesos en caso de que fuera necesario, poniendo cadenas o embolsando vehículos pesados para no bloquear la vía.
El operativo está dividido en cuatro centros de conservación: Beas de Segura (zona norte), Úbeda (zona sur), Peal de Becerro (sureste) y Jamilena (oeste). Cada centro combina personal humano y maquinaria, con 110 personas en total, de las cuales 84 trabajan directamente en las conservaciones integrales. Los camiones quitanieves se complementan con vehículos todoterreno, tractores, retroexcavadoras y motoniveladoras, mientras que la sal se almacena en 19 puntos estratégicos de la provincia.
Pedro del Pozo, jefe de Proyectos y Obras del servicio de carreteras, apunta que Jaén es la segunda provincia en tema de nieve, después de Granada, y que este invierno está siendo más duro que los anteriores, con más nevadas y bajas temperaturas. “Hemos llegado hasta 1.000 toneladas de sal en un año; el año pasado no llegamos a 600 y todavía quedan dos meses de campaña en esta”, señala. Del Pozo recuerda que hubo una vez en el año 2021 que hubo una bajada de temperaturas genérica de carreteras: "Lo que haces es que ya en en esa situación extrema, tomas decisiones un poquito diferentes, extraordinarias, de cortar carretera con la Guardia Civil".
El fin de semana anterior con una nevada que no se veía desde hace años, comenta Alarcón, hubo mucho turista, pero, por fortuna, no se registraron incidentes graves, sobre todo porque la nevada se concentra en horas de madrugada, cuando el trabajo puede hacerse sin obstáculos. “Disponemos de dos equipos quitanieves con cuchillas, y en cada camión van dos conductores. Hacemos turnos, unos actúan en 15 kilómetros, otros en otros 15, y tenemos vigilancia en otras carreteras por si hay que actuar. La máquina está pasando continuamente”. “Empezamos a las 7 de la tarde del viernes y terminamos a el domingo. Los trabajadores hacen turnos, pero las máquinas están sin parar todo el fin de semana”, explica.
Si tenemos cuatro días de nevadas, son cuatro días sin parar para las máquinas
El protocolo es riguroso: a partir del jueves, cuando se predijo el descenso de temperatura, los camiones empiezan a esparcir sal. Los preventivos evitan la formación de placas de hielo, y los curativos, la acumulación de nieve. “Si tenemos cuatro días de nevadas, son cuatro días sin parar para las máquinas”, señala García. El cloruro sódico reduce el punto de congelación del agua, mientras que el cloruro cálcico actúa en casos extremos de frío intenso, bajando aún más los grados en el que la nieve se congela.
El trabajo no está exento de riesgos. García recuerda una ocasión en la A-317, cuando tuvo que cortar tráfico en condiciones casi de hielo, y un conductor de quitanieves dudaba de bajar porque había turistas atrapados en la carretera. “Me da miedo bajar, porque si se me va el camión… voy con ellos delante”, decía el operario. Situaciones así muestran que la vialidad invernal exige experiencia y coordinación, más allá de la maquinaria.
Los tramos más complicados se concentran en cotas altas: A-317, Puerto de las Palomas, Cumbres de Pontones y tramos de Aldeaquemada, Huelma y Cambil. A pesar de ello, Gámez asegura que es raro que se corte el tráfico de manera radical, gracias a la planificación y al despliegue preventivo.
La campaña, regulada por la Ley 8/2001 de Carreteras de Andalucía, es esencial para garantizar seguridad vial y reducir la accidentalidad. Además de nieve y hielo, la vialidad invernal incluye limpieza de drenajes, poda de árboles, mantenimiento de cunetas y retirada de barro y escombros, preparando la red para cualquier contingencia meteorológica. "Cuando tenemos también problemas de lluvia, problemas de viento, y todo eso. También también se hacen unos trabajos de poda de árboles, de limpieza de cunetas para evitar que cuando haya mucha lluvia, no haya arrastres de barro a la carretera. En verano se prepara que el invierno, pues, esté todo limpio, que las cunetas estén limpias", expresa Del Pozo. Las actuaciones preventivas y curativas, junto con el mantenimiento regular, implican un coste anual de entre 2,3 y 2,5 millones de euros, más 550.000 euros en obras complementarias de mejora de drenaje y limpieza de la red.
En Santiago-Pontones, mientras Alarcón revisa cada carretera, los quitanieves no descansan y los equipos permanecen atentos, cuando la nieve precipita sin descanso sobre la Sierra de Segura, anticipando cualquier cambio de temperatura que pueda convertir la carretera en hielo puro. En este paisaje de invierno, donde el blanco es absoluto, la labor silenciosa y que no solo se limita a las grandes nevadas, de estos profesionales garantiza que la vida y la actividad de los pueblos más aislados en Jaén continúen, incluso cuando la montaña parece querer reclamarlas bajo su manto helado.
Los puntos más significativos en materia de vialidad invernal se localizan en cuatro grandes zonas
Zona norte (Centro de Conservación: Beas de Segura)
- A-317, P.K. 19+000 AL 59+000 (Zona Santiago-Pontones) con una altitud de 1.510 m
- A-310: De Puente Genave a Siles. Entre los p.p.k.k. 15+000 Y 27+530.
- A-312: De Linares a Beas de Segura. Entre los p.p.k.k. 59+000 y 68+000. (Subtramo Castellar- Sorihuela del Guadalimar).
- A-319: De Peal de Becerro a Hornos por Cazorla. Entre los p.p.k.k. 83+000 y 86+860 (Subtramo Cañada Morales-Intersección A-317).
- A-6301: De Beas de Segura a Cortijos Nuevos. Entre los p.p.k.k. 18+000 y 25+760. (Subtramo de Cañada Catena- Cortijos Nuevos).
- A-6303: De Orcera a A-310. Entre los p.p.k.k. 0+000 y 13+360.
- En cuanto Vialidad Invernal se refiere, siempre en coordinación con el correspondiente Servicio de Carreteas de Granada. Las carreteras afectadas son:
- A-317 (hasta llegar a Puebla de Don Fadrique): 31,43 Km
- A-4301: 17,15 Km
Zona sur (Centro de Conservación: Úbeda)
- A-316: Cuesta de Baeza, 12+000
- A-324: Alto de la Fuensanta,
- A-401: Las Piletas
- A-6200: Aldeaquemada a Límite de provincia
Zona sureste (Centro de Conservación: Peal de Becerro)
- A-315: Torreperogil, Peal de Becerro, Quesada, Huesa y Pozo Alcón
- A-319: Puerto de las Palomas, 23+000
- A-326: Pozo Alcón - Embalse de La Bolera
- A-6206: Puerto de Tíscar
Zona (Centro de Conservación: Jamilena)
- A-6050, Los Villares - Valdepeñas P.K. 11+000 al 25+000
- A-6177 y A-6178, Santuario Virgen de la Cabeza
- A-335, A-403 y A-339. Zona de Alcalá la Real.
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