Un profesor de Bailén, nominado cinco veces a mejor docente de España: "Escucho lo que les ocurre y me pongo a su altura emocionalmente"
Alberto Padilla reivindica una educación basada en la escucha, la emoción y metodologías activas para implicar al alumnado en la vida diaria desde el aula
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Con una trayectoria marcada por la vocación y la creatividad, Alberto Padilla ha hecho de la Educación Infantil un espacio donde aprender va mucho más allá de los libros. Natural de Bailén y actualmente profesor en el C.E.I.P. Diego Velázquez de El Ejido (Almería), su nombre vuelve a situarse entre los referentes educativos del país gracias a un reconocimiento que, lejos de buscar, le llega desde el lugar que más valora.
Padilla explica que la nominación a 'Mejor Docente de España' no responde a una candidatura personal ni a un proceso competitivo al uso. “Son las familias las que te proponen, no es un premio al que tú te presentes”, aclara a Jaén Hoy. En su caso, al trabajar en Infantil, son los padres y madres quienes impulsan el reconocimiento, mientras que en otras etapas como Secundaria son los propios alumnos. La primera vez fue una sorpresa absoluta. “Fue antes del COVID, en torno a 2018 o 2019. De pronto me dieron la noticia y supe que las familias se habían puesto de acuerdo para nominarme. Para mí eso fue muy bonito”, recuerda.
La docencia ha sido para él una vocación temprana: “Soy maestro desde que tengo uso de razón”. Desde pequeño sintió la necesidad de poner lo que sabía al servicio de los demás, no solo conocimientos, sino capacidades y habilidades personales. En su entorno familiar, muy ligado al mundo del arte, encontró también una influencia decisiva. Una hermana profesora de danza, un hermano catedrático de saxofón y unos padres que siempre alentaron a sus hijos a dedicarse a lo que les hiciera felices marcaron un camino que Padilla recorrió primero desde el arte dramático y, más tarde, desde las aulas. “Nada más terminar el colegio ya me quedé como monitor de extraescolar dando teatro a niños que habían sido mis propios compañeros”, relata. Escuelas de verano, campamentos y actividades educativas fueron consolidando una afición que acabó materializándose.
La elección de la Educación Infantil no fue casual. “Creo que es la base, el pilar donde empieza todo. Si pones una buena base, lo que viene después se sostiene mucho mejor”, defiende. Esa convicción se refleja en una metodología centrada en el alumnado, en escuchar y observar qué les interesa para convertirlo en aprendizaje. “Me pongo a su altura, tanto física como emocionalmente. Escucho lo que les pasa y, a partir de ahí, nos acercamos a distintos temas”, explica.
En su aula no hay propuestas cerradas ni aprendizajes descontextualizados, sino proyectos que nacen del entorno más cercano. Desde montar un hospital dentro de la clase con el objetivo de trabajar el cuerpo humano, hasta un proyecto centrado en el propio municipio bajo el título 'El Ejido más allá de los invernaderos', donde los niños exploran su barrio, sus calles o las tiendas de toda la vida que van desapareciendo. Pero, si hay algo que caracteriza la enseñanza de Padilla es la música. Presente en su vida desde la infancia, el profesor bailenense la integra de manera constante dentro del aula. “Cada vida tiene su banda sonora y yo intento ponerles la suya a mis niños”, comenta. No se trata solo de escuchar canciones, sino de utilizarlas como recurso didáctico. Trabajar vocabulario a partir de letras, inventar historias, crear coreografías o descubrir emociones a través de distintos estilos musicales, desde la clásica a la más actual, se convierte en una herramienta indispensable: “La música es un excelente recurso si se usa con sentido”.
La visibilidad mediática que ha ido ganando en los últimos años, con apariciones en programas como 'Caravana Educativa' de TVE o 'No dejes de soñar' de Canal Sur, la entiende como una oportunidad para poner en valor la Educación Infantil. “Durante mucho tiempo se ha visto como algo asistencial, como si los niños fueran solo a pasar el rato, cuando es la etapa más crucial de una persona”, subraya. Para Padilla, que se hable de educación en los medios es fundamental para reconocer el trabajo de tantos docentes que “se dejan la piel” sacando adelante proyectos que requieren tiempo, esfuerzo e implicación personal.
Aunque su carrera lo ha llevado por distintos puntos de Andalucía, mantiene intacto su vínculo con Jaén y con Bailén: “Me siento jiennense y lo voy a ser siempre”. De hecho, recuerda entre risas como la característica 'jota' marcada termina colándose en las aulas por las que pasa, ya sea en Cádiz o en Almería, y, cuando conversa con quienes han sido sus alumnos, conservan ese rasgo tan característico del acento del Santo Reino. La estabilidad profesional y razones personales lo han asentado, de momento, en Almería, pero no descarta volver algún día a su tierra. “Si algún día tengo que volver, estaré encantado de ser profeta en mi tierra”, concluye.
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