Barranco, la última confitería artesanal de Jaén, busca traspaso para no desaparecer
Con casi 90 años de historia, la Confitería Barranco, referente de la repostería artesanal en Jaén, demanda un relevo para mantener vivo un legado familiar con nombre propio
¿Qué son los ochíos y cómo se comen?
A punto de cumplir la edad para jubilarse, y desde los 13 años entre masas y dulces del obrador familiar, Rosa Barranco Ortega busca a un equipo de pasteleros artesanos para que su negocio no caiga en el olvido. Aunque esto último sea algo casi imposible, ya que las magdalenas de la Confitería Barranco de Jaén son, sin duda, las más famosas de la ciudad.
Abierta al público desde el año 1936 —hace justo ahora 90 años— en un local cercano de la misma calle San Clemente, en pleno centro de Jaén, la Confitería Barranco cuenta con una clientela fiel desde hace décadas, de la que no puede resistirse a llevarse a casa su dulce casero más preciado, y es que aquí se despachan entre 30 y 40 kilos diarios de magdalenas.
Las magdalenas de Barranco: un siglo del Jaén más dulce
La receta original de las magdalenas de la Confitería Barranco —que ha pasado de generación en generación— la conserva Rosa Barranco en un documento manuscrito por su abuela Francisca Jurado, quien naciera en el horno Chinchilla —que tomó el nombre de la misma calle en la que se ubicaba— y a la que todavía muchas personas mayores de Jaén recuerdan.
Dicen que en toda crisis hay también una oportunidad, y parece que eso es lo que le sucedió a la familia Barranco: “Mi abuelo era ebanista y durante la Guerra Civil le requisaron toda la maquinaria, por lo que no podía trabajar”, relata Rosa Barranco a Jaén Hoy. Y continúa: “Como mi abuela tenía conocimientos de confitería, empezó a amasar pan y, por una ventana baja de la casa comenzaron a venderlo. Primero pan y, después, las famosas magdalenas que nos han hecho tan conocidos desde entonces”.
Me gustaría que la confitería estuviera en manos de personas que apuesten por las elaboraciones artesanales
Y es que, a pesar de la proliferación de pastelerías y panaderías en Jaén, la Confitería Barranco es la única que mantiene viva la llama de la pasión por lo artesanal. “Hacemos las magdalenas tradicionales, sin leche y con productos de primera calidad, como el aceite de oliva virgen extra de Jaén o los huevos frescos que recibimos a diario, traídos directamente de la Granja María Luisa”, explica la gerente del negocio familiar.
En busca de confiteros artesanos para seguir el legado
A falta de relevo generacional, y con la jubilación a punto de llamar a su puerta, Rosa lo tiene claro: “Me gustaría traspasar el negocio a confiteros artesanos con cierta trayectoria, ya que esta es la única pastelería de Jaén que todavía apuesta por la elaboración artesanal en nuestro pequeño obrador. Yo misma le enseñaría a elaborar nuestros productos caseros, así como una copia del recetario que explica todos los pasos”, subraya Barranco.
En él no pueden faltar las archiconocidas magdalenas marca de la casa, que también se han hecho famosas incluso fuera del local gracias a varias sinergias con agitadores culturales de la ciudad como Piturda o El Creata, además de aparecer en numerosos reportajes televisivos.
Pero la cosa no se queda en este dulce con capacillo. “Otro de los productos típicos de Jaén que hacemos son los ochíos o las tortas de manteca, además de los hornazos y las torrijas de Semana Santa o los mantecados y pestiños de Navidad”.
Aunque fieles a la tradición, la confitería no hace ascos a probar otras recetas e innovar en su escaparate con novedosas creaciones pasteleras. “Vamos incorporando cosas nuevas como los pastelitos de Belem, típicos de Lisboa, o las panchetas, un dulce del País Vasco. Lo cierto es que se están vendiendo muy bien. Nos gusta mucho actualizarnos sin perder nuestra esencia”, confirma Rosa Barranco.
Una trayectoria reconocida
El trabajo de la Confitería Barranco a lo largo de casi un siglo de historia le ha valido numerosos reconocimientos, como el obtenido por la marca de calidad agroalimentaria de la Diputación de Jaén, Degusta Jaén, o el galardón otorgado por la Asociación de Empresarios del Centro de Jaén ‘Müy Jaén’ a la trayectoria empresarial.
El fin de un ciclo: se traspasa la Confitería Barranco
El actual local, de unos 70 metros cuadrados —situado en el número 28 de la calle San Clemente, una de las principales vías comerciales del centro de la ciudad— vira su historia hacia un nuevo destino que respete sus elaboraciones tradicionales. Y es que, después de toda una vida trabajando en el negocio familiar, Rosa Barranco siente que ha llegado el fin de un ciclo.
Llevo desde los 13 años trabajando en el negocio familiar. Necesito descansar y disfrutar el tiempo de mi jubilación
“Necesito descansar, ya no tanto físicamente, porque me gusta mi trabajo, como mentalmente. Llevo aquí más de 50 años y me gustaría hacer cosas que no he podido hacer todavía, pero para ello quiero que un equipo responsable continúe con el legado que durante cuatro generaciones hemos mantenido vivo con mucho cariño”, concluye Rosa Barranco.
También te puede interesar
Lo último
contenido ofrecido por editorial círculo rojo