Cinco curiosidades de la noche de San Antón en Jaén que no todos conocen: de las lumbres a los dichos populares

Conoce las cosas más sorprendentes del día de San Antón en Jaén: lumbres, peleles, rosetas y la histórica carrera nocturna

El curioso origen de los melenchones de San Antón: tradición, música y baile alrededor de la hoguera

En corro y alrededor del fuego de la lumbre, los jiennenses cantan los melenchones, una tonada típica de la tierra.
En corro y alrededor del fuego de la lumbre, los jiennenses cantan los melenchones, una tonada típica de la tierra. / Esther Garrido

Cada 17 de enero la ciudad de Jaén se vuelca con una festividad que marca el final de la Navidad y el inicio propiamente dicho del nuevo año.

Se trata del día de San Antonio Abad, conocido popularmente como San Antón, patrón de los animales que además de contar con ceremonias de bendición de los peludos que nos acompañan en nuestra vida diaria, tiene una cita deportiva por excelencia: la Carrera Urbana Internacional Noche de San Antón, que se programa coincidiendo con esta festividad.

Aunque conseguir una dorsal para correr en la carrera de San Antón es más difícil que hacerse con las entradas para la nueva gira de Rosalía, lo cierto es que su programación causa un auténtico fervor no solo entre corredores y atletas profesionales venidos de todos los puntos del mapa español, sino también de los propios jiennenses, que se preparan durante las semanas previas para dar lo mejor de sí a lo largo de los diez kilómetros de su recorrido.

Pero además del popular evento deportivo, San Antón es mucho más que eso durante la noche del 17 de enero —o bien el sábado más cercano al día D, en el que por motivos logísticos suele celebrarse—. Aunque muchos jiennenses ya las conozcan, a continuación, te contamos cuáles son las cinco curiosidades más significativas de esta importante celebración que se extiende, más allá de la capital, a toda la provincia.

Una de las carreras urbanas más antiguas de España

La mítica Carrera Urbana Noche de San Antón a su paso por Bernabé Soriano, arteria principal del centro de la ciudad.
La mítica Carrera Urbana Noche de San Antón a su paso por Bernabé Soriano, arteria principal del centro de la ciudad. / Ayuntamiento de Jaén

Si bien no es las pruebas deportivas con más décadas de historia del país, la Carrera Urbana Internacional Noche de San Antón es una de las más emblemáticas y tradicionales de España.

Su primera edición se celebró en 1984 y, desde entonces, la ciudad no falta a su cita anual, con salida y meta en la Avenida de Andalucía.

Asimismo, y con el objetivo de hacerla asequible para cualquiera con un mínimo de preparación física, los participantes se distribuyen por cajones según la velocidad y el tiempo en el que estiman que puedan completarla. Igualmente, hay una San Antón para niños que se animen a correrla junto a sus padres, que comienza poco antes de la gran cita deportiva.

Lumbres de San Antón

Las lumbres de San Antón son un espacio para crear comunidad entre vecinos y amigos al calor del fuego.
Las lumbres de San Antón son un espacio para crear comunidad entre vecinos y amigos al calor del fuego. / Carlos Cid

No hay noche de San Antón en Jaén capital y provincia en la que el fuego no sea uno de los protagonistas. Y es que las lumbres de San Antón se celebran en todos los barrios de la ciudad, ya sean organizadas por hermandades, cofradías, colegios o asociaciones de vecinos.

Como la fecha coincide, además, con el final de la campaña de recolección de la aceituna, lo habitual es reavivar las llamas con los llamados ramones, que no es otra cosa que las ramas del olivar que han sido podadas en la campaña aceitunera.

Además, en torno a la lumbre se suelen celebrar bailes tradicionales y cánticos con nombre propio: los melenchones. La Asociación Cultural Lola Torres es una de las que preserva con mayor afán su divulgación año tras año.

Rosetas: las palomitas de Jaén

Las rosetas pasan en grandes bolsas de mano en mano, al igual que las botas de vino, en torno a las lumbres de San Antón.
Las rosetas pasan en grandes bolsas de mano en mano, al igual que las botas de vino, en torno a las lumbres de San Antón. / Pixabay

Con motivo de las lumbres de San Antón son muchos los que aprovechan los rescoldos para hacer su propia barbacoa portátil, donde las carnes y embutidos tienen especial protagonismo.

Sin embargo, si hay algún alimento que protagonice esta peculiar noche festiva esas son las llamadas rosetas, que es como en Jaén se conocen a las palomitas de maíz.

Con bolsas de hasta cinco kilos y dimensiones impresionantes, lo típico es acudir con la tuya a la lumbre o bien compartir las que otros jiennenses pasan de mano a mano para completar la tradición popular.

Peleles: creaciones fugaces a concurso

La pastira y el lagarto de Jaén en un pelele de la última edición del concurso jiennense.
La pastira y el lagarto de Jaén en un pelele de la última edición del concurso jiennense. / Cautivo y Trinidad

Al igual que en la Noche de San Juan de Málaga se queman los llamados júas, en Jaén, la Noche de San Antón otros muñecos hechos a mano son pasto de las llamas: se trata de los peleles.

Cada asociación de vecino o cofradía se presenta a un concurso municipal que premia las creaciones más originales. Durante el día pueden verse en cada barrio y elogiar así la capacidad de sátira e ironía del personaje elegido, uno de los puntos más celebrados por el propio jurado del certamen.

Dichos de San Antón en el refranero popular

Una de las publicaciones con frases típicas de Jaén de El Creata está dedicada a este dicho de San Antón.
Una de las publicaciones con frases típicas de Jaén de El Creata está dedicada a este dicho de San Antón. / El Creata

No hay fiesta popular sin sus consabidos dichos, y la de San Antón en Jaén no es ninguna excepción. Quizá el refrán más popularmente extendido sea “Hasta San Antón, Pascuas son”, que hace referencia a que la fiesta navideña y su consecuente Pascua termina con la llegada del 17 de enero, lo que para muchos jiennenses se traduce en que, hasta entonces, todavía se puede felicitar el año nuevo sin que te miren mal.

Otro de los dichos sanantoneros más populares es el que dice “San Antón: cuatro peos y un follón”. Una suerte de retahíla escatológica que, según recoge Juan Montoro El Creata en su libro ‘Jiennensis Expressions’, responde a “una de las múltiples rimas que antaño se escuchaban al calor de las lumbres jiennenses durante la noche en honor del santo. San Antonio Abad, en la que los rosquetes, las botas de vino pasaban de mano en mano entre los vecinos”.

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