EN LA RESERVA
José Manuel Serrano
La exaltación ante nuestros líderes
Jaén tiene en el fútbol sala un auténtico propulsor de alegrías. Este deporte consigue regalar a los jiennenses las satisfacciones que la vida nos resta en otros ámbitos. Sea en el Olivo Arena o donde corresponda, pero siempre con el color amarillo con el que se entiende este deporte según Jaén.
A ello se añade la imagen reciente de Antonio Pérez coronándose a nivel europeo. Un joven jiennense de la capital que desde la base ha llegado hasta lo más alto de la élite defendiendo los colores de la selección española.
Y en la celebración de todo ello, presente la bandera morada de la capital del Santo Reino. Por insólito, por desconocido ante nuestros ojos y porque verdaderamente esa imagen emociona, la fotografía debe ocupar un lugar destacado en la memoria colectiva de la ciudad de Jaén.
Y Jaén debe saber estar a la altura reconociendo el mérito de este futbolista que se ha sacado la carrera de Derecho a la par que ha ido forjando la trayectoria futbolística que le ha llevado a ser quien es.
Porque Jaén a veces se apresura en premiar lo fugaz, dejarse llevar por una transitoria modernidad colocando de pregonero o dándole un reconocimiento a quien empieza a destacar cuando sólo lleva dos minutos y, en cambio, deja pasar la vida y oportunidades de reconocer los méritos de jiennenses que rompen moldes a base de talento, esfuerzo, humildad y mucho corazón.
¿Cuántos jiennenses se han ido de esta vida sin que su ciudad haya estado a la altura para con ellos? ¿Cuántos merecedores de la medalla de la ciudad de Jaén no disfrutaron de tan alto honor por una falta de sensibilidad colectiva?
Por eso y por más razones Jaén debe rendir a Antonio Pérez los honores que en justicia le corresponden por todo lo que ha conseguido.
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