El 2026 ha arrancado de la mejor manera posible para el Real Jaén. La victoria ante el colista Atlético Malagueño no solo fue necesaria, sino también balsámica. Tres puntos que rompen varias inercias negativas y permiten al equipo empezar el año con algo fundamental en el fútbol: la confianza.
Hacía mes y medio que el conjunto blanco no lograba ganar y, además, por fin se consiguió dejar la portería a cero, una asignatura pendiente desde la primera jornada. Era un paso imprescindible para que el equipo empezara a sentirse más sólido y afrontara la segunda vuelta con otras sensaciones.
El 3-0 ante el filial malaguista también tuvo un efecto inmediato en la clasificación: salir del descenso y cerrar la primera vuelta fuera de la zona roja. Con los números actuales, la permanencia podría situarse en torno a los 45 puntos, lo que deja al equipo con un aprobado justo, aunque con margen claro de mejora en lo que resta de temporada.
Si analizamos esta primera mitad del campeonato, el gran debe aparece en La Victoria. En casa, los números son pobres: solo la mitad de los partidos ganados y hasta tres derrotas, lo que nos situaría como el decimocuarto local del grupo. Lejos de Jaén, sin embargo, el equipo ha competido mejor, sumando 10 puntos en nueve salidas. Ahí está la clave para crecer. Y aunque algunas derrotas como las de Linares o Extremadura —precisamente el próximo rival— no fueron justas por lo visto sobre el césped, los puntos ya no vuelven.
Del partido del pasado domingo se pueden extraer varias lecturas positivas. La más evidente, el mayor equilibrio del equipo. La entrada de José Álvarez aportó consistencia y permitió conceder muy poco atrás. A eso se unieron los errores de un rival joven, bien aprovechados por un Real Jaén que marcó tres goles y pudo hacer alguno más.
Enero, mes clave
Volvemos a hablar de dinámicas, porque el momento invita a ello. Tras empatar en Águilas y ganar en casa, el equipo tiene la oportunidad de enganchar una racha positiva en Almendralejo. El Extremadura empezó la liga como un tiro, pero atraviesa dudas evidentes: solo seis puntos en las últimas siete jornadas. Está a cuatro puntos del Real Jaén, por lo que una victoria nos dejaría a solo uno de un rival llamado a estar arriba.
Enero se presenta como un mes clave. De lo que el equipo sea capaz de sumar ahora puede depender buena parte del curso. A la espera de refuerzos que tapen carencias, es vital acumular puntos para afrontar la recta final con optimismo y margen.
No quiero cerrar este primer artículo del año sin un recuerdo para nuestro compañero y amigo Juan Carlos López Casado. Nos dejó el último día de 2025, demasiado pronto, dejando a todos los que lo conocíamos con un nudo en la garganta. Seguro que desde ese palco de honor que se ha ganado seguirá empujando al Real Jaén hacia el lugar donde siempre quiso verlo. Descansa en paz. Nunca te olvidaremos