Llevo muchos años defendiendo las bondades de la conocida media inglesa. Muchos recordaréis aquel viejo “ascensómetro” del foro de realjaen.net, una forma sencilla —y muy nuestra— de medir hasta dónde podía llegar el equipo. Ganar en casa y empatar fuera. Cuatro puntos cada dos jornadas. Una fórmula que, casi siempre, acaba siendo sinónimo de éxito.
En una categoría tan igualada como el Grupo IV de Segunda Federación, esa regularidad marca la diferencia. No es una teoría: mantener esa media durante las 34 jornadas supondría acabar con 68 puntos. Exactamente los que le sirvieron al Juventud de Torremolinos la pasada temporada para ascender como campeón, y una cifra que en cursos anteriores también habría garantizado el ascenso directo.
No se trata de decir que el Real Jaén vaya a pelear ese objetivo, pero sí de constatar una realidad: en los últimos cuatro partidos el equipo está cumpliendo esa media. Y mantenerla de aquí al final de temporada colocaría a los blancos, con casi total seguridad, en el play off de ascenso. Un objetivo que quizá no se verbaliza demasiado en público, pero que todos —cuerpo técnico, club y afición— miramos de reojo cada jornada.
Quedan 15 partidos por disputarse, ocho en La Victoria y siete lejos de casa. Si el equipo fuera capaz de sumar 31 puntos más, alcanzaría los 58, una cifra que históricamente garantiza pelear por el ascenso. Basta con mirar atrás: el pasado curso el quinto fue el CD Estepona con 55 puntos; en la 2023/24, el Betis Deportivo entró con 53; en la 2022/23 lo hizo el UCAM Murcia con 54; y un año antes el Coria con 53. Los números hablan solos.
La proyección actual del grupo va en esa misma línea. El quinto clasificado ahora mismo promedia 1,58 puntos por partido, lo que trasladado a una liga completa daría algo menos de 54. Es decir, con 54 o 55 puntos el play off es perfectamente alcanzable.
Traducido a resultados, esos 27 puntos que faltan podrían llegar, por ejemplo, con ocho victorias, tres empates y cuatro derrotas. Como referencia semanal, la media inglesa permite incluso cierto margen: llegar a un -4 final sustituyendo algunos empates fuera por derrotas. En la imagen que acompaña este artículo dejo mi ascensómetro particular, jornada a jornada, para ir comprobando si el equipo va cumpliendo el camino marcado.
Porque al final, ¿qué sería del fútbol sin una ilusión a la que agarrarse?