La búsqueda de tierras raras en Jaén se va a acelerar: el primer estudio de viabilidad estará listo este mismo año
La empresa australiana Osmond Resources anuncia esta decisión tras los resultados positivos de los tres primeros sondeos realizados
Nuevo paso en la búsqueda de tierras raras en Jaén: el tercer sondeo también da buenas noticias
Están siendo tan satisfactorios los resultados que se están obteniendo de la búsqueda de tierras raras en el norte de la provincia de Jaén que la empresa que la está llevando a cabo, la australiana Osmond Resources Ltd ha anunciado su decisión de acelerar en el avance en las exploraciones mineras que desarrolla en el territorio jiennense. En ellas investiga la presencia de titanio, circón, hafnio, sílice y tierras raras, materiales considerados clave para la transición energética, la industria tecnológica y la autonomía estratégica de la Unión Europea.
Según un informe remitido a los mercados financieros al que ha accedido Jaén Hoy, la compañía ha decidido acelerar el desarrollo de su proyecto Orión EU, tras obtener resultados preliminares de alta ley que refuerzan el potencial de la zona como posible enclave minero de referencia a escala europea.
El denominado proyecto Orión EU se localiza en el norte de la provincia de Jaén, dentro de un amplio perímetro de investigación que abarca 756 cuadrículas mineras, con una superficie aproximada de 228 kilómetros cuadrados, que afectan a los términos municipales de Aldeaquemada, Castellar, Montizón y Santisteban del Puerto. En este entorno, Osmond Resources ha delimitado una zona prioritaria de unos 10 kilómetros cuadrados, denominada Zona 1 o Área Objetivo, donde concentra actualmente la mayor parte de sus trabajos.
La empresa sostiene que esta área reúne las condiciones geológicas más favorables para el desarrollo de un proyecto minero de minerales pesados, con especial presencia de rutilo e ilmenita (titanio), circón, monacita (fuente de tierras raras) y otros subproductos de interés industrial.
Resultados que impulsan el proyecto
Los avances que han llevado a la empresa a acelerar el calendario del proyecto se apoyan en una combinación de muestreos superficiales, muestras a granel y sondeos profundos. En concreto, los 13 muestreos de canal, tres muestras a granel y los tres primeros sondeos ejecutados en la Zona 1 han arrojado concentraciones elevadas de titanio y circón, con presencia adicional de tierras raras y sílice de calidad industrial.
Los análisis de laboratorio muestran valores que, según la empresa, resultan especialmente competitivos:
- Contenidos de TiO₂ (titanio) en torno al 14–15 %.
- Concentraciones de circón (ZrO₂) de hasta el 5,6 %.
- Óxidos totales de tierras raras (TREO) cercanos al 1,1 %.
Además, el informe subraya la alta proporción de minerales pesados en las capas mineralizadas y la baja presencia de elementos perjudiciales, un factor clave para la viabilidad de una futura explotación.
El estudio de viabilidad estará este año
Con estos resultados, Osmond Resources ha fijado como siguiente objetivo la elaboración de una estimación inicial de recursos minerales, conforme al código internacional JORC, estándar de referencia en la industria minera. Este paso es imprescindible para avanzar hacia un estudio de viabilidad preliminar (Scoping Study), cuya finalización está prevista para el segundo semestre de 2026.
El calendario de trabajo que contempla la empresa tiene los siguientes pasos:
- Finalizar la perforación de definición de recursos durante el primer semestre de 2026.
- Completar la estimación de recursos minerales.
- Concluir los ensayos metalúrgicos preliminares, actualmente muy avanzados.
- Definir el diseño conceptual de mina, planta de procesamiento, logística y servicios auxiliares.
La empresa considera este estudio preliminar un hito decisivo para demostrar que es posible desarrollar un proyecto europeo de minerales críticos con viabilidad técnica y económica.
Aspiración europea: producir minerales críticos dentro de la UE
Uno de los aspectos más destacados que se defienden en el informe es la ambición estratégica del proyecto. Osmond Resources afirma que, de materializarse, Orión EU podría convertirla en la única empresa que produzca titanio, circón y tierras raras dentro de la Unión Europea, reduciendo la dependencia comunitaria de países terceros.
La compañía subraya que su estrategia está alineada con las políticas europeas sobre materias primas críticas, que priorizan el desarrollo de proyectos dentro del territorio comunitario para asegurar el suministro de recursos esenciales para baterías, energías renovables, aeronáutica, defensa y alta tecnología.
Más allá de la extracción, Osmond trabaja en iniciativas industriales aguas abajo, centradas en el procesado de los minerales para obtener productos de mayor valor añadido, como concentrados de rutilo e ilmenita para la industria del titanio; circón y hafnio para aplicaciones industriales y tecnológicas; o tierras raras destinadas a imanes permanentes y componentes electrónicos.
En paralelo, la empresa mantiene contactos con socios industriales, organismos de financiación y administraciones públicas españolas y europeas, con el objetivo de acceder a programas de apoyo vinculados a la autonomía estratégica y la transición verde.
Un territorio con historia minera
Desde la empresa recuerdan en todos sus informes que la zona no es ajena a la actividad minera. Durante las décadas de 1950 y 1960, fue explorada por la Junta de Energía Nuclear y por empresas internacionales como DuPont, interesadas entonces en uranio, torio y minerales pesados. También existió una mina de galena explotada en los años 70. Sin embargo, aquellos proyectos no llegaron a desarrollarse por limitaciones técnicas y por un contexto económico distinto. Osmond defiende que las tecnologías actuales y el nuevo marco europeo hacen ahora viable el aprovechamiento de estos recursos.
El proyecto cuenta actualmente con un permiso de investigación concedido (Orión) y otros tres permisos en tramitación. Parte del área se sitúa dentro de una Zona Especial de Conservación (ZEC), lo que obliga a extremar las garantías ambientales. La empresa señala que tanto la fase de investigación como cualquier eventual explotación futura deberán cumplir estrictamente la normativa ambiental española y europea, integrando estudios de impacto y medidas de protección del entorno.
Por ahora, la actividad se mantiene en fase estrictamente exploratoria, sin decisión alguna sobre una posible y futura explotación minera. No obstante, los resultados conocidos y la aceleración del calendario confirman que el subsuelo jiennense vuelve a atraer el interés internacional, esta vez en un contexto marcado por la transición energética y la autonomía industrial europea.
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