Ildefonso Ruiz
El retrato de la decadencia
Peregrinos, creyentes y público en general ya tienen la vista puesta en la primavera, cuando en Andújar se celebra una de las romerías más antiguas de España: la de la Virgen de la Cabeza. Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, se celebrará del 18 al 27 de abril de 2026. Nueve días de actos religiosos en los que la comunidad cristiana se da la mano para honrar a la patrona de Andújar.
Devotos tanto de la cofradía matriz como de las ochenta Cofradías de la Virgen de la Cabeza que se extienden por todo el país —teniendo en cuenta que, ya en el siglo XVII existían unas 69 de ellas— se darán cita no solo para la ansiada romería hasta el santuario, sino también para participar en la decena de actos que tendrán lugar en esos días de abril.
El cartel del presente año es una obra realizada en azulejo de cerámica que nace de las manos del artista y cofrade Pedro José López Cárdenas. Incluir este material es todo un guiño a la tradición ceramista de Andújar, donde se elaboraba de manera artesanal.
La composición representa a la Santísima Virgen de la Cabeza junto a elementos característicos de la celebración como los propios romeros a caballo, las flores que engalanan la venerada imagen y dos angelotes, uno de ello sosteniendo una insignia que reza “siglo a siglo siempre Andújar a tus plantas”.
Aunque, como cada año, la programación ofrecerá varias actividades de índole religiosa, sin duda, la más característica —y que lleva celebrándose desde el siglo XIII— es la subida al cerro del Cabezo, que tiene lugar el último sábado de fiestas.
Ese día, con las primeras luces del amanecer, decenas de cohetes llaman a los romeros, que comienzan su camino en caballos, vehículos y carretas ordenadas por antigüedad.
La caballería, encabezada por banderas y acompañada por niños en mulillos y señoras en jamugas, recorre las principales calles de Andújar hasta llegar a la carretera de la Cadena y los caminos forestales que conducen al cerro del Santuario.
La primera parada oficial se realiza en la Ermita de San Ginés, donde los romeros descansan y rezan antes de continuar el camino hacia la dehesa del Lugar Nuevo, punto de encuentro entre carretas, caballerías y vehículos, en un ambiente de convivencia, música, baile y hermandad.
Durante todo el sábado, las Cofradías Filiales realizan su presentación ante la Virgen en el Santuario. Cada corporación saluda a la imagen y coloca su bandera en los mástiles del templo, dejando constancia de su participación. Miles de peregrinos recorren las calzadas de rodillas o descalzos cumpliendo promesas, y al caer la noche se inicia el Santo Rosario cantado con velas, mientras los anderos custodian el lugar que ocuparán en la procesión del domingo.
Como colofón a los actos festivos, el domingo se celebra la Solemne Misa, habitualmente presidida por el Obispo, en la lonja del Santuario. Tras la eucaristía, comienza la Magna Procesión, que recorre las calzadas con la cruz parroquial, banderas y todas las Cofradías Filiales por orden de antigüedad.
Vivir la romería andujareña es una experiencia solo explicable cuando la has podido hacer. El bautismo en el río Guadalquivir es otro de los motivos que cada año llevan a más personas a conocer de cerca una tradición ancestral que, sin embargo, renueva su espíritu cada año.
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