Análisis

Cronología del 2025 para el tranvía de Jaén: enfrentamientos, promesas incumplidas y un tiro por la culata

A pesar de que debía haber sido el año de su puesta en marcha definitiva, acaba con nuevo giro de guion de futuro incierto

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Así ha sido la prueba del tranvía

El 2025 debía haber sido el año en el que el tranvía de Jaén echara a andar. Después de 15 años ya estaba bien. Pero lejos de cumplirse este plazo, prometido por diferentes representantes de la Junta de Andalucía en repetidas ocasiones, el primer cuarto de siglo va a acabar con un nuevo giro de tuerca sobre un tornillo que está ya mellado. Si echamos la vista atrás vemos que el 2025 no empezó como debería para el tranvía, pues apenas se habían cumplido dos de sus meses cuando desde la Junta se aseguró que los pliegos para los contratos ya estaban listos pero que se requería una retención de crédito por parte del Ayuntamiento de Jaén que garantizase que podrá hacer frente al 25 por ciento del déficit anual del servicio, que le corresponde por convenio.

Finalmente el contrato de preexplotación se adjudicó a principios de marzo, a la UTE Ingerop y Ardanuy Ingeniería por cerca de 650.000 euros, mientras que la empresa Eiffage Energía iniciaba los trabajos para sustituir todo el cableado de la instalación, lo que costó más de 300.000 euros. 

El 1 de abril, el delegado de la Junta en Jaén, Jesús Estrella, insistió en que los pliegos ya estaban y que sólo faltaba la retención de crédito del Consistorio, a lo que, dos días después, el concejal de Hacienda, Francisco Lechuga, contestó con un rotundo “¿no querían una retención de crédito? Pues aquí la tienen”. Y eso que demostró, convenio en mano, que ese documento no era necesario y que ya se había solicitado al anterior equipo de Gobierno, en 2024, cuando todavía el Partido Popular controlaba la Junta y el Ayuntamiento de Jaén de forma simultánea.

Ese mismo mes la consejera de Fomento, Rocío Díaz, volvió a asegurar que en 2025 el tranvía saldría de cocheras para no volver jamás, pero finalmente sólo lo ha hecho en unas pruebas que comenzaron en mayo y se han ido repitiendo cada pocas semanas entre el escepticismo de los jiennenses.

En julio volvió a haber novedades, pues mientras representantes municipales viajaban a Granada para ver cómo operan en el sistema tranviario vecino, la Junta aprobó la licitación del contrato de operaciones por un valor cercano a los 18 millones de euros, casi cinco meses después de que el Ayuntamiento hubiera presentado la dichosa retención de crédito. Y eso que los pliegos estaban listos.

Licitan los primeros contratos

En agosto, al fin, comienzan a llegar las licitaciones de los contratos de mantenimiento: 8,9 millones del servicio de mantenimiento de infraestructura, energía y sistemas; el de material rodante (7,1 millones) y señalización ferroviaria (3,2 millones). A principios de septiembre se adjudicaron los tres, con el interés de nueve empresas. Todo parecía avanzar a buen ritmo e incluso el Ayuntamiento, sin corresponderle, arreglaba los adoquines del recorrido del tranvía.

Ante estas noticias, los comerciantes del centro de Jaén pidieron a la Junta que cumpliera su palabra, que el tranvía estuviera en funcionamiento para antes de la Navidad y de esta forma les ayudase a dinamizar sus negocios. Pero ya entonces se intuía que esto era una quimera y en octubre terminó de confirmarse.

Fue una fecha clave para el tranvía de Jaén la de 20 de octubre, cuando Rocío Díaz visitó las instalaciones tranviarias en una jornada que acabó marcada por la tensión. Allí la consejera confirmó que no iba a estar en marcha en 2025 sino que lo haría en invierno (algo que tampoco va a ocurrir) y fue más allá en su enfrentamiento con el Ayuntamiento pues afirmó que este no había pagado ni un euro de la puesta en marcha del tranvía y que la subvención gubernamental, de 4,5 millones de euros de los fondos europeos Next Generation para estas tareas, no era finalista, que ese dinero que se podía destinar "a Jaén o a cualquier otra zona de Andalucía". Es afirmación era falsa, tal y como comprobó Jaén Hoy en el Boletín Oficial del Estado del 10 de noviembre del año 2022, en el que se especificaba que ese dinero debía destinarse a la puesta en marcha del tranvía de Jaén.

Contestó a esto el Consistorio asegurando que está dispuesto a acudir a los juzgados, entendiendo que la Junta quiere cobrarles un dinero que ya ha recibido de Europa, aunque toda esta polémica quedó apagada por la noticia más esperada: la empresa Alsa fue propuesta para adjudicación del contrato de operaciones el tranvía el cinco de noviembre, por tener la mejor de las cuatro ofertas presentadas.

Todo volvió a torcerse

Esa última noticia parecía ser la definitiva, la que indicaba que el tranvía iba a ser una realidad a muy corto plazo, bajo los mandos de la empresa que también gestiona el servicio de autobús urbano. Por eso sorprendió sobremanera la información adelantada por Jaén Hoy, hace apenas una semana, de que la Mesa de Contratación había decidido revocar esta decisión, considerando que faltaba un documento (sobre la empresa de seguridad) entre los presentados por Alsa y a pesar de que la propia Mesa remitió un escrito a la empresa en el que confirmaba que todo estaba en orden.

Así, el 2025 acaba con la UTE liderada por Avanza presentando la documentación para hacerse con las riendas del sistema tranviario (a pesar de haber presentado una oferta un 20 por ciento más cara); con Alsa convencida de que recuperará la gestión merced a su recurso presentado con afirmaciones demoledoras; y con la Junta de Andalucía escudada en que todo se debe a una exigencia meramente administrativa.

El tiro por la culata

A nadie se le escapa que en junio de este 2026 habrá elecciones autonómicas en Andalucía y que la foto de inauguración del tranvía de Jaén es cuanto menos jugosa. Tal vez a tratar de acercar esa foto a los comicios se deba que la licitación del contrato de operaciones tardase cinco meses en salir después de que el Ayuntamiento presentase la retención de crédito. Si se hizo con esa idea desde luego la jugada ha resultado ser un tiro por la culata para los intereses del ejecutivo de Juanma Moreno. Es difícil que el tranvía llegue antes de las elecciones.  

Todavía restan al menos dos meses de ejecución del contrato de preexplotación y ahora el Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales de Andalucía tendrá que resolver acerca del recurso de Alsa, un proceso que puede alargarse entre dos y cuatro meses, viendo los casos manejados con anterioridad. Después quedará por ver si Alsa o Avanza (pues alguna va a salir perjudicada) acaban acudiendo al Tribunal de lo Contencioso-Administrativo y si este decide paralizar el proceso hasta que esté todo resuelto. De darse este último supuesto, el tranvía de Jaén pasaría cerca de dos años más en cocheras.

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